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Prokofiev: Quiero ser siempre yo mismo

La ópera El amor de las tres naranjas de Prokofiev estrenada , en francés en 1921 en Chicago…está basada en la obra teatral homónima de Carlo Gozzi (1761) y en la adaptación firmada por Meyerhold, Solovyov y Vogak.

Aunque Chicago acogió bien la ópera, los críticos de Nueva York condenaron la adaptación escénica y su costo (cada naranja salió a unos 43 000 dólares) . A continuación hubo producciones en Colonia, 1925, Berlin y Leningrado al año siguiente y Moscú en 1927. Gran éxito, por cierto, en la Unión Soviética de la versión rusa.

Nosotros escucharmos hoy, lunes 19 de octubre, la versión discográfica grabada en 1989 en el Auditorio Maurice Ravel de Lyon de esta ópera nihilista y negacionista de los principios operísticos clásicos. La dirigió Kent Nagano y contó con la orquesta y coros de la opera de esa ciudad y Catherine Dubosc, Gabriel Bacquier, Jean Luc Viala y Georges Gautier en los papeles principales. Utilizaron la versión francesa con libreto traducido por el propio Prokofiev y Vera Janacopoulos. Versión que, como podemos comprobar, aligera el efecto de la partitura de Prokofiev aunque tengamos casi siempre la impresión que la música fue concebida para seguir la acentuación del texto ruso.

“Creo en mis propias teorías operísticas. ¿Por qué un individuo debería pararse y decir “escuchen mi aria de concierto”? Es como si introdujéramos largos discursos repetidos en una larga obra teatral.(…) Detesto los métodos habituales. Aspiro siempre a la originalidad, no quiero ser otro bajo un disfraz. Quiero ser siempre yo mismo”

(Sergei Prokofiev, declaraciones a The Music Courier, 18 de marzo de 1920)

10 Comentarios

Jon, podría decirme el nombre del violonchelista cuyo disco sonó el viernes en el programa. También me interesa su página web.

Gracias.

Jon, podría decirme el nombre del violonchelista cuyo disco sonó el viernes en el programa. También me interesa su página web.

Gracias. Parece que el ordenador no me quiere añadir el mensaje.

Matthieu Saglio

www.matsag.com

Hola compañeros del te:

Me estaba tomando al tiempo de vuestro
programa untaza calentita de un te Earl Gray
que dice así:
Te con naranjas de Sevilla, limón y flores de bergamota.,
simplemente delicioso. Ta vez sea te para todos.

Seguir así

Me parece muy amena la opera de las tres naranjas y suena muy bien esa versión. Muy buena combinación con Handel y la música de los mosqueteros aunque Lully no sirvió a Luis XIII...
muy hermosa la narración de Maku Delacruz y su acompañante.
En cuanto a la voz de Eva opino que sigue pareciendo algo velada. Un catarro mal curado puede arruinar la voz y sino observad el caso de Gemma Nierga que habla como con voz cascada de voceadora de periódicos. Recomiendo infusiones de mellisa y polen en ayunas, gárgaras de vinagre de arroz y un poco de paciencia...
Prefiero más cuando se inclinan más hacia la literatura que hacia la prosodia musicológica que deriva en verborrea.
Disculpen si les he ofendido. Solo quería dar mi opinión con todo respeto

En ningún caso se recurre a la verborrea en este magnífico programa que, obviamente, tendrá que hablar de música... :-) Curiosa la versión del concierto de Händel, me encanta la Academy of Ancient Music. Y Macu lee estupendamente. A Eva le deseo una buena y pronta recuperación. Oye, Ramón: ¿dónde encuentras esos tés tan deliciosos? Una vez una amiga alemana me envió té navideño comprado en Germersheim con sabor a clavel, no he vuelto a probar infusión tan exquisita.

Creo que no se ha enviado el comentario anterior, me dio un mensaje de error; si a pesar de todo se mandó, borrad éste. Decía que en ningún caso hay verborrea en este magnífico programa que, obviamente, ha de hablar de música. Alababa a Macu por su forma de leer y sus hermosos relatos de medio folio, deseaba a Eva una recuperación inmediata y preguntaba a Ramón de dónde obtenía tés tan deliciosos. Una vez mi amiga Sandra, de Germersheim (Alemania) me mandó un té con sabor a claveles que estaba riquísimo, pero no he vuelto a probar infusión que se le asemeje. Saludos y gracias por el programa.

Comparto la opinión de Prokofiev, cualquier creador debe ser fiel a sí mismo. Claro que mis reglas son más estrictas, también creo que sólo debe crear cuando la inspiración lo asalte, le agarre la mano y le obligue a escribir lo que sea. Pero para eso no debe estar acuciado por necesidades económicas, tal vez nadie debería vivir de su arte, sino sobrevivir con otra actividad y así ser totalmente libre en el proceso creativo.
Y no escribir nada que perjudique su dignidad, como por ejemplo, poemas o canciones de desamor. Son mis reglas. Pero a veces las trasgredo. Por algo son mías.

"Otras veces el violinista miraba a su hijo, que al pie de la plataforma iba y venía, ora procurando coger una pierna de su padre, para lo que metía su mano de muñeca entre los balaustres, ora saltando alrededor del piano, como si fuera mariposa, y la música luz que le atraía. Para seguir los movimientos del niño el padre vigilante necesitaba hacer mil contorsiones, sin dejar de tocar con aquella suavidad y elegancia exquisita de siempre: daba vueltas en redondo; se inclinaba, se ponía sobre la punta de los pies... parecía un músico excéntrico que lucía su habilidad entre piruetas."
"Las dos cajas". Leopoldo Alas "Clarín". Ed. Aguaclara. Colección Aljibe.

El anterior texto lo he leído hace poco, está dentro de un cuento que, con tanta gracia como seriedad, trata el tema de la creación artística, de la búsqueda de la belleza y de la realidad con que se tropieza este ideal en no pocas ocasiones. Os lo recomiendo a todos, es magnífico.
Me ha gustado la edición, con introducción y notas de Miguel Ängel Lozano, cuyos comentarios he encontrado interesantes. Tengo la impresión de que es una edición hecha con mimo por amantes de la literatura, no por mercaderes. Voy a añadir también lo que pone el libro en su contraportada. Tal como viene.
"Esta Colección Aljibe
busca poner en pie de vida
lo que nunca muere, satisfacer
la curiosidad que no debe dormirse,
saltar sobre los años, sobre el tiempo
llegar
al hombre, su corazón sus ideas,
que permanecen porque se conservan en palabras
como en el aljibe el agua".

No sé si habréis leído el XLSemanal de esta semana, aparece un reportaje sobre Carolina Codina, hija del tenor catalán Juan Codina y de la aristócrata polaca Olga Nemiskaia. Carolina estuvo casada con Prokofiev, tuvieron dos hijos y acabó pasando ocho años en un gulag. Poco antes él la había abandonado por otra mujer. No parece que ambos acontecimientos tuvieran relación directa, aunque personalmete tengo tendencia a pensar mal.

En el gulag la llamaban despectivamente "Tres Naranjas", (atención al genio creativo de los carceleros), detalle que me ha parecido particularmente repugnante. Tal vez lo de buscarle un mote tuviera algo que ver con el hecho de que ella valiera más dormida que todos ellos despiertos. Los mediocres son así.

EL reportaje se basa en el libro de Valentina Chemberdjí, "Lina Prokófiev. Una espeñola en el gulag": Ed Siglo XXI.

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