El musgo del bosque

    domingo 3.nov.2019    por Lara López    1 Comentarios

 

Daniel Gascón ( lee Amor y bricolaje) nos decía que lo que le gustaba de su padre era " su tono cotidiano, su capacidad evocativa de la vida conyugal y el autorretrato irónico y, como decía Luis Alegre en un viejo artículo, su humor corrosivo y ligeramente melancólico".

Leen a Antón Castro junto a 

Aloma Rodríguez (Mi padre, el viaje y el miedo de El paseo en bicicleta)

Sara Castro (Fragmento de Pinturas paralelas. En el musgo del bosque)

Jorge Rodríguez ( Fragmento de Razón de amor)

Carmen Gascón (Los dos que duermen)

Diego Rodríguez (Fragmento de Sígueme. En el musgo del bosque)

Hugo Clemente nos lee fragmentos de Fast (Canalla Ediciones)

Luis Luna poemas de sus libros Intemperie (Amargord, 2018) y Cuaderno del guardabosque  (Amargord, 2007)

Musgo

Lara poemas de

Sophia de Mello 

Antón Castro

La Ciudad Literaria de José Miguel G. Acosta es Granada de Antonio Muñoz Molina, de El Robinson Urbano, editado por Rafael Juárez

Músicas de 

Interlude 4. Identity – Nitin Sawhney

Port – Luke Howard

Queeny Blue +

Shalom White – Andries Boone

Benzina (Dos Souvenirs de la Terra I) – Pau Debon y Antònia Font

Grace – Yo-Yo Ma y Bobby McFerrin

Autumn In New York +

Through The Years – Jo Stafford

Water - Transition 4 – Nitin Sawhney

You Can't Hurry Love – Youn Sun Nah

Cottingley Fairies Diary Vol. 1 – Matti Bye

Feel Good – Marya Stark

 

Sí mismo como otro

La pieza filosófica de Alejandro Escudero es 

Paul Ricoeur y el relato que somos

 

En 1990 el filósofo francés Paul Ricoeur publicó un libro titulado “Sí mismo como otro”.

Su hilo conductor es una frase de Artur Rimbaud en la que dice “yo soy otro”. La poesía, por lo tanto, aquí, lanza y catapulta, alienta y fecunda una meditación filosófica sobre la cuestión, siempre compleja, de quiénes y cómo somos.Partiendo, pues, del poeta simbolista Ricoeur se atreve a rebatir la tesis tradicional según la cual la identidad de cada uno está hecha de una sola pieza, es fíja, férrea y carece de costuras.La expresión “sí mismo con otro” -sorprendente, desconcertante- significa, tal y como se explica con detalle en el libro, a la vez dos cosas:Por un lado, indica que yo soy un ser cambiante, múltiple, y estoy trenzado por una serie de piezas que nunca encajan perfectamente.Por otro lado, esa expresión afirma que cada uno es quien es en su trato con los otros con los que está vinculado de mil maneras.Uno de los ejes del libro es una idea afín a la literatura, el concepto de “identidad narrativa”.Cada uno de nosotros se comprende a sí mismo como un relato de sus peripecias vitales, como una narración de su trayectoria por los escenarios del mundo. En este relato, a la vez, se mira hacia atrás y hacia adelante, y se mezcla la realidad con ciertas dosis de fantasía. Además, el relato que nos define está trenzado de memoria y olvido, y se orienta, siempre, hacia un porvenir incierto, sea luminoso o teñido de chubascos y nubarrones.

Dos perfectos ejemplos cinematográficos de la conexión entre la identidad narrativa y la conjunción de la memoria y el olvido son la película Recuerda (1945), de Alfred Hitchcock y Memento (2000), de Christopher Nolan. Se trata de dos dramas amorosos y pesquisas detectivescas en las que los agujeros de la memoria socaban la identidad de sus atormentados protagonistas.

En definitiva, con “Sí mismo como otro”, Paul Ricoeur ha realizado una aportación decisiva a la hora de entender quiénes somos. Nuestra identidad es compleja, dinámica, fragmentaria, frágil, y está constituida, hacia dentro y hacia fuera, por una irreductible alteridad.

Recuerda

Lara López    3.nov.2019 19:40    

Resistencias

    lunes 28.oct.2019    por Lara López    0 Comentarios

 

La postal sonora es de Álvaro Soto desde el Faro de Fedje

Pablo Fidalgo nos lee fragmentos de su Anarquismos y Daniel Faría ( Papeles Mínimos Ediciones)

Lara poemas de

Ana Blandiana

Amalia Iglesisas y

Marta Eloy ( Poemad 9)

Andrés Lima su Carta a mi yo de quince años

Samuel A. Omeñaca un fragmento de Bohumil Hrabel (Una soledad demasiado ruidosa, Destino)

 

La Ciudad Literaria de José Miguel G. Acosta es Palencia  de Sánchez Ferlosio

Músicas de 

Morir en Ravensbrück +

Había un Jardín (Il y avait un jardin) – Marina Rossell

Mess Hall – Luke Howard y Nadje Noordhuis

True Sorry – Ibrahim Maalouf

Blackbird - the Fool On The Hill – Tok Tok Tok

Letter From A Distance – Akira Kosemura

Someday – Akira Kosemura y Devendra Banhart

Es un Sombrero – Germán Díaz & Benxamín Otero

 

 

La pieza filosófica de Alejandro Escudero

Gadamer y el diálogo de la poesía

Un poema aparece como una combinación de palabras fijadas en un texto, es decir, consiste en un tejido de versos trenzados entre sí en un orden determinado, con su tono, su ritmo, su cadencia.

Podría parecer que un poema es, siempre, un monólogo, una comunicación unilateral y unidireccional. Pero Hans Georg Gadamer en su libro Poema y diálogo, publicado en 1990, discrepa de esta concepción de lo poético.

Gadamer es el impulsor de la hermenéutica filosófica, una de las corrientes más destacadas de la segunda mitad del siglo XX y en su obra brillan libros como Verdad y método o La herencia de Europa.

El poema, la poesía, el poetizar, es (un) diálogo, nos dice con perspicacia Gadamer. Y un diálogo es, por un lado, un intercambio comunicativo y, por otro lado, el juego en espiral de una pregunta con sus respuestas.

Cada poema encierra secretamente, explica Gadamer, y en su mismo centro, un diálogo multilateral que lo recorre y atraviesa por entero. Cada poema, entonces, es un diálogo desde que surge con el poeta y es recibido por un público.

El poeta dialoga con el lenguaje común y corriente y con el conjunto de la tradición poética.

El público dialoga entre sí respecto al contenido significativo del poema, siempre esquivo y hermético.

Y, en su conjunción, el poema, el poeta y su público dialogan sobre el sentido del mundo y los enigmas que rodean y espolean la vida en él.

Según la respuesta de Gadamer a la recurrente y excesiva pregunta “¿qué es la poesía?” esta traza una y otra vez, y cada vez que acontece, una línea de fuga en lo familiar y ordinario hacia lo extraordinario; y, también, contribuye a imaginar lo posible en el límite de lo real. Y ello dinamizando el lenguaje anquilosado de la comunicación habitual. Con la poesía -con sus preguntas y sus respuestas- el lenguaje aflora y reverdece, esa es su fuerza propia, la energía que irradia, atrapa y fascina.

Por último, insiste Gadamer, el carácter dialógico del poema resalta, especialmente, en su recitación pública, en su lectura en voz alta, pues gracias a ella resulta subrayada una de las principales dimensiones de lo poético, su musicalidad, su sonoridad, su tono, su ritmo.

Escribe Gadamer en su libro: «Así, poco a poco, en la primera lectura, comienza nuestro diálogo con el poema. Eso exige tiempo. Pues no se puede entender un poema si se lo lee o se lo escucha una sola vez. El poema invita a una larga escucha y a un intercambio de palabras, en las que se completa su comprensión. El poema tiene que mantener un diálogo con su público. Pero el poema no dialoga sólo con él, el poema es en sí mismo un diálogo, un diálogo consigo mismo».

Por el libro de Gadamer circula una muestra de sus poetas más queridos y frecuentados: Hölderlin, Stefan George, Rainer Maria Rilke, Gottfried Benn, Paul Celan, Ernst Meister y Hilde Domin.

Leeremos, para concluir, un poema de Hilde Domin, la poetisa del viaje, de la partida y del regreso, según la caracteriza Gadamer.

 

El poema se titula Isla mediodía y dice así:

Somos extraños de isla

en isla.

Pero a mediodía, cuando el mar muestra el fondo

y el pasado se escurre por los tobillos

como olas en retirada

y las algas muertas en la playa

se vuelven árboles dorados

entonces no nos sostiene nada

a la red del recuerdo

nos escurrimos atravesando

las recónditas calles de los pescadores

y los mapas de la profundidad

ya no nos sirven[1].

 

   Nos corresponde, entonces, persiguiendo las pistas de Gadamer, emprender una vez y otra un diálogo con la poesía, dejando que nos alcance la plenitud quebrada de su sentido y la fuerza de su misterio.

 

[1] Wir sind Fremde / von Insel / zu Insel. / Aber am Mittag, wenn uns das Meer / bis ins Bett steigt / und die Vergangenheit / wie Kiel wasser / an unseren Fersen abläuft / und das tote Meerkraut am Strand / zu goldenen Bäumen wird, / dann halt un skein Netz / der Erinnerung mehr, / wir gleiten / hinaus, / und die Tiefenkarten / gelten nicht / für uns.

Gadamer Poema y diálogo portada

Lara López   28.oct.2019 12:11    

Aves del paraíso

    lunes 21.oct.2019    por Lara López    0 Comentarios

 

 

Luisa Etxenike nos lee fragmentos de su Aves del paraíso ( Nocturna Ediciones)

 

Luisae

 

 

Carlos Palacio Pala poemas de sus libros Pasacintas y Así se besa un cactus

Samuel A. Omeñaca un poema de Oliveiro Girondo

La Ciudad Literaria de José Miguel G. Acosta es la Roma de Memorias de Adriano de Marguerite Yourcernar

Haydée Milanés nos trae una Canción Reposada de su padre: Los días de Gloria

 

Las canciones de hoy:

Mess Hall – Luke Howard y Nadje Noordhuis

Aussois +

Kesson Dalek – Aphex Twin

I – Benn Jordan

Lucy in the Sky with Diamonds – Joachim Kühn

Eleanor Rigby – Nguyên Lê y Youn Sun Nah

Circles – Luke Howard

Heart Of Darkness +

Thoughts – Matti Bye

Marienbad – Julia Holter

Vocalise, Op. 34, No. 14 de Rachmaninoff  – Arre. Daniil Trifonov, con Yo-Yo Ma y Bobby McFerrin

Lara López   21.oct.2019 12:16    

Me acuerdo

    domingo 13.oct.2019    por Lara López    0 Comentarios

 

Jesús Marchamalo, nos lee su Me acuerdo (Ed. Papeles Mínimos Poesía)

Macu,  una Postal Sonora desde la Lisboa de Pessoa. 

En la Ciudad Literaria,  José Miguel G. Acosta nos lleva a la Almería de Gerald Brenan, en Al sur de Granada: "Almería es como un cubo de cal arrojado al pie de una desnuda montaña gris".

Lara lee un texto de Carlos Franz.

Juan Cobos Wilkins, sus poemas Intenta explicarme el no a París y Un joven se prepara la cena.

Las canciones del espectáculo de Pablo Messiez son:

Pour ne pas vivre seul – Leopoldo Mastelloni

Pour ne pas vivre seul – Dalida

Via del campo – Fabrizio De André

Morgen Op27 N4 22 Lieder – Barbara Hendricks

A Sunday Kind Of Love – Etta James

La canción reposada es de Patxi Andión y la lee él mismo.

El resto de la música:

Interlude 1. Ghost Image – Nitin Sawhney

Ara Wa Romi Wa - Oxun la Omiro - Orixá Oxum – Grupo Ofa, Marisa Monte, Gilberto Gil

The Long Day Closes –  The King's Singers

Intro: Hechizo Protector +

Te Quiero – La Bien Querida

Meacuerdo

Lara López   13.oct.2019 12:38    

Posibilidades

    domingo 6.oct.2019    por Lara López    0 Comentarios

 

Mariano Peyrou nos lee fragmentos de su Posibilidades en la sombra

Hasier Larretxea  poemas de su libro ¿Quién diría, qué… (ambos en Pre-Textos)

Javier Gallego cuatro de sus poemas inéditos

Leemos en japonés y castellano a Kaneko Misuzu

con Eva Cosculluela, Yumi Hoshino y María José Ferrada

Foto

Lara lee un texto inédito de Julián Rodríguez

La Canción reposada nos la lee su autor, Guillem Roma

La Postal Sonora la firma Carlos García

***

Pieza de Filosofía de Alejandro Escudero

Ortega y las Artes Escénicas

" En abril de 1946 José Ortega y Gasset impartió una conferencia en Lisboa titulada Idea del teatro. Y un mes después la volvió a dictar en el Ateneo de Madrid, retransmitida esta vez por RNE.

Su propósito era responder -desde las coordenadas de su filosofía- a la pregunta “¿Qué es el teatro?” (ese peculiar arte surgido en la antigua Grecia, mucho antes que la novela o el cine, sus dos vástagos más notables).

En primer lugar, el teatro, afirma Ortega, es un edificio ubicado en las calles céntricas de las ciudades. La propia distribución de su espacio interior revela que está surcado por una serie de dualidades, es decir, por elementos a la vez contrapuestos y complementarios. Por ejemplo, la sala y el escenario, el público y los actores. Y esto con el propósito de encauzar la doble función de contemplar y ser contemplados.

Ortega lo explica así: «Cuando estamos en el teatro y nos convertimos en público dejamos que los actores nos hagan —por ejemplo, que nos hagan llorar, que nos hagan reír. Lo único que hacemos es el mínimo hacer que cabe imaginar: ver. Ciertamente, en el teatro también oímos, pero, según en seguida vamos a advertir, lo que oímos en el teatro lo oímos como dicho por lo que vemos. El ver es, pues, nuestro primario y mínimo hacer en el teatro. Con lo cual a las dos dualidades anteriores —la espacial de sala y escenario, la humana de público y actores— tenemos que añadir una tercera: el público está en la sala para ver y los actores en la escena para ser vistos. Ahora podemos dar una segunda definición del Teatro, una migaja más completa que la primera y decir: el Teatro es un edificio que tiene una forma interior orgánica constituida por dos órganos —sala y escenario— dispuestos para servir a dos funciones opuestas pero conexas: el ver y el hacerse ver».

Una obra teatral es una efímera representación en directo, una irrepetible ficción narrativa interpretada en vivo. En tanto obra artística potencia e intensifica, amplía y expande, remueve y revisa aquellas cuestiones que aborda. En su concentración y densidad es un símbolo transfigurador y una metáfora visible. Con ella la vida cotidiana es llevada más allá de sí misma, logrando adentrarse en sus recovecos desconocidos y en sus rincones menos frecuentes. La verdad de la obra teatral está, en definitiva, en que cuando se levanta el telón, introduce lo posible en la realidad común y corriente, irradiando una apertura de irrealidad y destilando un agujero de idealidad.

Resalta Ortega en el teatro lo visual frente a lo discursivo. Aboga, así, por un teatro de acción audiovisual. Por eso dice en su conferencia: «Pero el Teatro no es sólo prosa o verso. Prosa y verso hay fuera del Teatro —en el libro, en el discurso, en la conversación, en el recital de poesías—, y nada de eso es el Teatro. El Teatro no es una realidad que, como la pura palabra, llega a nosotros por la pura audición. En el Teatro no sólo oímos, sino que, más aún y antes que oír, vemos. Vemos a los actores moverse, gesticular, vemos sus disfraces, vemos las decoraciones que constituyen la escena. Desde ese fondo de visiones, emergiendo de él, nos llega la palabra como dicha con un determinado gesto, con un preciso disfraz y desde un lugar pintado que pretende ser un salón del siglo XVII o el Foro de Roma. La palabra tiene en el Teatro una función constitutiva, pero muy determinada; quiero decir que es secundaria a la “representación” o espectáculo. Teatro es por esencia, presencia en la visión —espectáculo-—, y en cuanto público, somos ante todo espectadores, y la palabra griega téatron, teatro, no significa sino eso: mirador».

Sostiene Ortega, por lo tanto, que lo escenográfico -el decorado, la iluminación, el sonido, el vestuario- es, respecto a lo artístico del arte escénico, central y decisivo en vez de algo accesorio o secundario.

Una significativa porción del arte teatral de las últimas décadas corrobora este atisbo de Ortega, mostrando que merece la pena leer su vieja conferencia y aprender de lo que, en ella, con perspicacia, se nos expone respecto al futuro del teatro en el conjunto de las artes de nuestra época".

Y las músicas de 

Circles +

Trembling – Luke Howard

I – Benn Jordan

As Time Goes By – Gianluigi Trovesi y Gianni Coscia

Blackbird - the Fool On The Hill – Tok Tok Tok

Elephant Made The Piano – Matti Bye

Concerto in G Minor, BWV 975 (after Vivaldi RV 316): 2. Largo – (Bach) Anna Gourari

Variationen zur Gesundung von Arinuschka – (Arvo Pärt) Anna Gourari

Bengali Song – Nitin Sawhney

Lara López    6.oct.2019 08:19    

El alma de las flores

    domingo 29.sep.2019    por Lara López    1 Comentarios

El alma de las flores (Kaneko Misuzu, Poética Satori)

Lara lee el prólogo de Yumi Hoshino y María José Ferrada

Eva Cosculluela y  Cristina Hermoso de Mendoza, los poemas.

Yura López  la Canción reposada (Serrat)

Luz Pichel un Poema Inédito.

En la Ciudad Literaria, José Miguel G. Acosta a Álvaro Mutis.

Alma

Sans toi

You Can't Hurry Love – Youn Sun Nah

Thoughts

Flesh And The Devil

Elephant Made The Piano

Heart Of Darkness

Cottingley Fairies Diary Vol. 1

The Smile Underwater

Forest In The Sea – Matti Bye

Whip

Miel – Arca

Feel Good – Marya Stark

Daydream (con Ashwin Srinivasan) – Nitin Sawhney

Jeux d'eau, M. 30 de Ravel –  Hélène Grimaud

Lara López   29.sep.2019 09:15    

La edad de la penumbra

    domingo 22.sep.2019    por Lara López    0 Comentarios

 

 

Hoy contamos  con Ana Ruiz Echauri para abrir el programa.

David Mayor, nos lee parte de los poemas que conforman su Poema de Miedo, Esperanza y Felicidad en Veintiséis partes ( Planeta Clandestino #222 )

Celebramos el Primer Aniversario de Los libros del Mississippi, contando con ocho de sus  autores:

Juan Murillo Castillejo

María Martín

Francisco Rodríguez de Barrio

Popy Genís

María José Gómez Sánchez-Romate

José María Herranz

Joselyn Michelle Almeida

Cinta R. Guil

 

Mis

En la Ciudad Literaria,  José Miguel G. Acosta, nos lee a Isak Dinesen.

Lara lee un poema de Raymond Carver y otro de David Mayor. 

 La pieza de Filosofía de Alejandro Escudero es Catherine Nixey y la demolición del mundo clásico.

 

Catherine Nixey ha publicado recientemente un brillante libro titulado La edad de la penumbra.

Nos dice su autora en las primeras páginas: «Este libro trata de la destrucción cristiana del mundo clásico. La destrucción en él descrita es inmensa y, sin embargo, ha sido prácticamente olvidada en el mundo moderno».

Con arrojo y valentía desafía así la historia oficial, mil veces contada y aceptada como verdadera. Su propósito es nítido: mostrar todo aquello que se perdió con el auge del cristianismo.

En efecto, en la etapa final del Imperio Romano la Iglesia cristiana se impuso aliándose con el Estado: fue éste el que permitió su afianzamiento y expansión, dando paso a esos diez siglos que conocemos como la Edad Media. Este largo periodo de la historia de occidente literalmente emergió sobre las cenizas del mundo grecolatino.

Un emblema de lo que se narra en el libro es el cierre por decreto, en el año 529, de las dos primeras Universidades: la Academia fundada por Platón y el Liceo fundado por Aristóteles.

Así presenta Catherine Nixey el hilo conductor de su fascinante libro: «En mi familia siempre se destacó el poder educativo de la Iglesia. Mis padres creían como artículo de fe  que la misma Iglesia que había ilustrado sus mentes había ilustrado, en la historia lejana, a toda Europa. Era la Iglesia, me decían, quien había mantenido con vida el latín y el griego del mundo clásico durante la ignorante Edad Media, hasta que pudieron retomarse a lo ancho del mundo en el Renacimiento. En los días de fiesta, visitábamos museos y bibliotecas en los que se afirmaba lo mismo. De niña, miraba el refulgente oro de los manuscritos iluminados y creía en una iluminación más metafórica en tiempos de oscuridad intelectual. Y, en cierto sentido, mis padres estaban en lo cierto al creer esto, porque es verdad. Los monasterios preservaron mucho del conocimiento clásico. Pero no es ni mucho menos toda la verdad. De hecho, este atractivo relato casi ha oscurecido por completo otra historia anterior, menos gloriosa. Porque antes de preservar, la Iglesia destruyó. En un arrebato de destrucción nunca visto hasta entonces —y que dejó estupefactos a los muchos no cristianos que lo contemplaron—, durante los siglos IV y V la Iglesia cristiana demolió, destrozó y fundió una cantidad de obras de arte simplemente asombrosa. Se derribaron las estatuas clásicas de sus pedestales y se desfiguraron, profanaron y desmembraron. Los templos se arrasaron por completo y se quemaron hasta que de ellos no quedó nada».

El libro, además, está vertebrado por una tesis: frente a la tolerancia implícita en el politeísmo pagano, el monoteísmo es propenso, allí donde actúa, al fanatismo y la intolerancia.

Lo que literariamente expone Nixey enlaza con lo que en el cine mostró Amenábar en su película Ágora. El cruel destino de Hipatia de Alejandría prueba, en primer lugar, la hostilidad del cristianismo a la ciencia y, también, en segundo lugar, su animadversión patriarcal a las mujeres.

Nixey y Amenábar coinciden en subrayar lo siguiente: lo que durante siglos se extinguió con el auge del cristianismo fue el “ágora”: la esfera pública del debate racional y del diálogo crítico. Es decir: lo contrario al fanatismo de la fe y la ceguera de la ideología.

La lectura de este libro, tan ameno como instructivo, es especialmente oportuna en nuestros días, cuando en medio de una crisis profunda en la vieja Europa resurge con fuerza un terrible fundamentalismo religioso de sesgo cristiano que pretende de nuevo, imponer su doctrina a través del Estado, es decir, instrumentalizando la democracia. Catherine Nixey ha estudiado entre proceso en el pasado, y, por eso, puede prevenirnos con conocimiento de causa ante un futuro oscurecimiento del  mundo movido otra vez, por la fuerza de la sinrazón y las armas del dogmatismo. 

Edad

 

Lara López   22.sep.2019 11:38    

Palimpsesto

    lunes 16.sep.2019    por Lara López    0 Comentarios

 

Alberto Campo Baeza, nos lee su Palimpsesto architectónico (Ed. Asimétricas)

Patricia Esteban Erlés,  un fragmento del cuento Cantalobos, incluido en Manderley en venta y otros cuentos (Páginas de Espuma).

Carlos Pardo, un poema.

En la Ciudad Literaria,  José Miguel G. Acosta, nos lee a Óscar Hijuelos.

Lara lee un poema de Isabel Escudero y un fragmento de Canciones de amor, La historia jamás contada, de Ted Gioia (Turner Noema).

 

Las músicas son de 

Or Elión / Canto De Auroros

– Alia Mvsica

Valsa pra Leila

– Gabriele Mirabassi, Guinga

Opening

– Nathaniel Bartlett

Avril 14

– Richard James y Katia & Marielle Labèque

Serena

 – Akira Kosemura

When Paulie Gets Mad

– Mocky

Hymn To The Sun con Mesomedes of Crete y The Hilliard Ensemble

We Are The Stars

The Moon Over Mtatsminda

– Jan Garbarek

Autumn Leaves

– Eric Clapton

 



Lara López   16.sep.2019 11:34    

El duelo revelado

    domingo 8.sep.2019    por Lara López    0 Comentarios

 

Poemas

Carlos Pardo ( por Carlos Pardo)

Berna Wang ( por Berna Wang)

José María Cumbreño ( por Valle Alonso)

Carmen Jodra (por Lara López)

Canción reposada

Bumbury (por Igor López)

Postal Sonora

Afilador, desde Ciudad de México, Samuel Alonso Omeñaca.

 

Los Fragmentos de El duelo Revelado

( leídos por su autor)

Jorge Moreno

 

 

 

J. F. Martel y el arte reivindicado

Pieza de Filosofía de Alejandro Escudero

 

Jean François Martel es un polifacético artista canadiense que recientemente ha publicado el libro Vindicación del arte en la era del artificio.

Nos dice con agudeza en sus primeras páginas: «Piense en una de esas raras salidas al cine que resultan realmente excepcionales. Tras la proyección, ya en el vestíbulo, la experiencia suscita en usted una expresión de anonadamiento y ausencia. Es como si pudiera decir: “Me había olvidado de todo … Y podría haber seguido así para siempre”. Al salir a la calle tiene la impresión de que nada es igual que antes. Los automóviles, el cielo nocturno por encima de los elevados edificios acrisolados, las luces reflejadas en el húmedo pavimento… Todo brilla con una extraña inmediatez y novedad. Es como si la película que acaba de ver hubiera tenido algún efecto sobre el mundo. Algo muy parecido a lo que ocurre cuando terminamos de leer una gran novela o nos sumergimos en una pieza musical impactante. Toda gran obra de arte desgarra el velo del yo y reemplaza las viejas impresiones por otras nuevas que son a un tiempo inexorablemente ajenas y profundamente significativas. Las grandes obras de arte tienen la capacidad única de arrebatar la mente discursiva para llevarla a un nivel de realidad más expansivo que la dimensión del yo en la que habitamos normalmente. En este sentido, el arte es la transfiguración del mundo. Este libro es un intento de explorar la naturaleza del arte en el momento histórico actual».

En efecto, el arte oscila una y otra vez entre la suspensión del curso ordinario del mundo y la renovación de su sentido, pues la obra artística ensancha y expande la experiencia de lo real.

Uno de los ejes del libro está en contraponer el arte genuino -el que brota desde su raíz- y el mero artificio estético.

El arte genuino es don, misterio, revelación simbólica de lo oculto. Explora las profundidades y saca a la luz la inabarcable complejidad y ambivalencia del mundo. Dice así Martel: «La belleza radical es el resplandor de la novedad en el sentido más profundo, la súbita emergencia de lo extraño, que hasta entonces yacía oculto en lo familiar. Y si nunca carece de un toque de horror, de inquietud, es porque supone un reto para nuestra capacidad de control, porque nos recuerda que habitamos un mundo infinito del que nunca lo conocemos todo».

En cambio, el artefacto estético es un producto prefabricado que no aporta nada significativo. Está envasado al vacío de su propia insustancialidad. Y abunda en la sociedad del espectáculo y del consumo cultural. Es redundante, previsible, y únicamente afianza lo ya conocido.

Escribe Martel: «¿Deberíamos hablar, entonces, del arte verdadero, en contraste con esas otras fuerzas estéticas artificiosas que campean a sus anchas hoy en día? ¿Hay una “vía del arte” que corremos el peligro de perder mientras nos concentramos en la información, el entretenimiento y el jolgorio? ¿Qué ganamos con reconocer la fuerza y el poder del arte y permitir que actúe sobre nosotros? Éstas son algunas de las preguntas que plantea este libro. Tengo la esperanza de que las respuestas que propone puedan contribuir a una discusión más amplia sobre estos temas».

Es un libro surcado por un amplio elenco de referencias. La filosofía de Heidegger y Deleuze. Los planteamientos artísticos de Oscar Wilde, James Joyce y Aleksandr Solzhenitsyn. La literatura de Dostoievski, Virginia Woolf, Nabókov o Kundera. La pintura de Van Gogh, Cézanne, Rothko o Bacon. El cine de Hitchcock, Kubrick, Tarkovski o Herzog.

En definitiva, Martel ha trazado con pulso firme una lúcida y apasionante defensa del arte contra el peligro de su ninguneo y su trivialización. Un libro, pues, tan exquisito como oportuno. Una joya en nuestro veloz y voraz universo, saturado de inanes artificios destinados al entretenimiento y la distracción.

 

Músicas

 

Time After Time – Ben Webster

Blue in Green – Miles Davis

Empty Room – Rodrigo Leão

Oysters – Meshell Ndegeocello

Romance – Simon Piché-Castonguay, Tambour

Kaleidoscope Of Happiness – Akira Kosemura

3 Gymnopédies: I. Lent et douloureux

Gnossiennes: II. Avec etonnement – Erik Satie por Axel Gillison

My Funny Valentine – Miles Davis Quintet

800 +

Mercanistan – Mercan Dede

Avec le temps – Benjamin Biolay

 

 

 


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Lara López    8.sep.2019 12:26    

Imitación del éxodo

    domingo 1.sep.2019    por Lara López    0 Comentarios

 

 

Nos leen sus textos

Maricela Guerrero (Fricciones/Tecnología de la conquista)

Nos lee textos de 

Marta Conde, de Emilia Conejo ( De acá, Alcaduz)

Lara López,  Imitación del éxodo de  Lídia Jorge (Los tiempos del esplendor, Traducción de Martín López-Vega. La umbría y la solana)

Los_tiempos_cublomo-1

 

Nos llegan postales de

Joserra Gómez-España (Valencia)

Nos llega una canción reposada de Joaquín Sabina ( Más guapa que cualquiera) por Álex Baca

Banda sonora

¡ Ay ! este azul – Christina Pluhar, Pancho Cabral, Quito Gato

Liminality – Kid Koala

Beret Girl – Bibio

You Couldn’t Even Hear The Birds Singing – Bibio

Six Laughs Once Happy – Vincent Gallo

So Sad – Vincent Gallo

Les Jardins De La Carambole – Amanda Bloom

72 Mesures Et Plus – At One

Elephant Made The Piano – Matti Bye

Pajaros de Barro – Manolo García

 

Lara López    1.sep.2019 10:11    

Lara López

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