« Espigadores | Portada del Blog | En la imaginación »

Nombres Propios

    domingo 12.may.2019    por Lara López    0 Comentarios

 

Arquitecturas de José Miguel G. Acosta (Márgenes/Arquitectura)

Nuuk (Márgenes 4, Norteuropa)

Nuuk
Dinamarca, provincia autónoma de Groenlandia


64º11’01’’N 51º43’17’’O
Fundación 1728
Población 22568 habitantes (2010)

Dos características sobre todas las demás hacen de Nuuk un lugar único: la fuerza de su entorno natural y el increíble caos de su planificación urbanística. O por decirlo de otro modo, el impacto absoluto que la dureza de su territorio tiene sobre el visitante, y la dificultad para entender una idea de ciudad que prácticamente no existe. 
Con menos de 20.000 habitantes, Nuuk (llamada en danés Godthåb, Buena Esperanza) es una de las capitales menos pobladas del mundo. También una de las más desconocidas. Ni siquiera el halo de fascinación de la inmensa isla de la que forma parte, Groenlandia, ha hecho que su nombre sea familiar para la mayoría de los europeos. Y, aunque la ciudad fue fundada en el año 1728, los asentamientos humanos, por sorprendente que parezca, se remontan miles de años atrás.
La primera impresión de Nuuk es deslumbrante. Cubierta de nieve gran parte del año, desordenadamente dispersa en un amplio territorio, enclavada en un sistema de fiordos glaciares, recogida sobre los irregulares pliegues de su península, vigilada desde lejos por la imponente silueta de la montaña Sermitsiaq… Pareciera que nada en Nuuk remitiese a la arquitectura, sino a la geografía. Sin embargo no hay que dejarse llevar por esta primera y poderosa impresión. Lo que hace única a Nuuk es el momento en el que se encuentra. Nuuk es una ciudad que, en realidad, está comenzando a crearse.
Debido a su dispersión y la abundante presencia de pequeñas casas aisladas, Nuuk da la sensación de ser una pequeña aldea. Sin calles, al menos a la manera de la ciudad decimonónica europea, Nuuk se entiende más fácilmente desde el coche. Aun así, un pequeño núcleo central, donde se concentran los pocos edificios representativos, los grandes almacenes y el breve patrimonio histórico, conceden a Nuuk, por un momento, una atmósfera urbana. 
Los contrastes caracterizan Nuuk. Entre el territorio casi salvaje, marcado por unas condiciones climáticas adversas y el hecho urbano, reciente y aún falto de la musculatura suficiente para afrontar sus próximos retos. Entre su arquitectura tradicional, la diminuta vivienda unifamiliar de madera y los enormes bloques de apartamentos de hormigón y líneas duras propios de una funcionalidad descarnada. Entre la belleza tradicional que se puede reconocer en el corazón arquitectónico danés y la radicalidad estética de su arquitectura reciente, en pura mezcla.
Nuuk, de alguna manera, nos muestra la materia urbana en el momento mismo en que cobra forma. Nuuk, aquí ahora, evidencia el orden incipiente que nace a partir de la organización espontánea. Una ciudad con multiplicidad de puntos de vista, sin un punto de fuga central. Lejos de la dulce repetición y el ornamento de la ciudad decimonónica, lejos de las melodías y las tonalidades clásicas de las capitales continentales, Nuuk se inclina hacia la disonancia, la arbitrariedad de la asociación de ideas, la presencia de armonías ilógicas, la arritmia de las formas.
Nuuk es una ciudad disonante, pendiente de resolución, de ser redondeada por una cadencia que probablemente nunca llegará. Una disonancia que pierde su carácter deformador para convertirse en elemento constructivo y que se diluye en la potencia de su enclave natural. 
Visitar ahora Nuuk es asistir a la incipiente creación real de una ciudad del siglo XXI, capaz de acoger el flujo creciente de población inmigrante. Es verla en un proceso de cambio radical del cual no podemos imaginar su resultado.

Groenlandia

Acuarela sonora de Amaya Prieto

 

¿Donde es la boda señores? Qué pregunta! En El Miraflores. Así anunciaban mis abuelos su restaurante del Paseo de la Quinta de Burgos. Una casa grande, como un caserío vasco, que fue bastante popular en la ciudad. Allí se fundó además la revista de poesía y vanguardia: Artesa.

Mi abuelo, un autodidacta encantador, amante de la poesía auspició la creación de una tertulia literaria en la que participaban entre otros Antonio Bouza, Luis Carlos Balbás y mis tíos: Tino y Jesús Barriuso. La verdad es que me da cierto vértigo hablar de esa época en la que ni siquiera existía y que me ha llegado siempre a retazos.

En los recuerdos familiares el Miraflores está en un altar, quizá porque sólo han sobrevivido al paso del tiempo los buenos, los buenos recuerdos. Allí acudían intelectuales y curritos, estudiantes, seminaristas que estudiaban al lado, todos eran bienvenidos. Con dinero y sin él, algo tan habitual en la posguerra. No, en el restaurante de mis abuelos, Aurora y Felipe, no había un cartel de no se fía. Allí se fiaba y se confiaba. También se trabajaba prácticamente de sol a sol y desde niños. Tuvieron 7 hijos y en cuanto podían subirse a una caja, se ponían a fregar platos, limpiar, servir y lo que hiciera falta. Lo único que recuerdo de mi abuelo es su alegría. Siempre estaba silbando, siempre sonriendo. De mi abuela, a la que conocí mucho más, envidiaba su determinación, su fuerza y su cabeza prodigiosa para las matemáticas. Ella siempre me dijo que le hubiera gustado nacer mucho más tarde y poder haber estudiado.

El Miraflores tenía un jardín, yo ya lo conocí en su horas bajas y un pequeño estanque. Había dos perros que me daban miedo y una buhardilla que me encantaba. Recuerdo el frío que pasábamos en invierno y los paseos a la orilla del Arlanzón en verano. A mí sin embargo lo que me gustaba era ponerme detrás de la barra del bar, me parecía que era estar como en un teatro, en un minúsculo escenario, pero mi abuela se enfadaba y creo que solo lo pude hacer una vez. Teníamos una caja registradora antigua y majestuosa. Subida, yo también a un taburete, cobré las consumiciones de unos turistas ingleses que me dejaron 25 pesetas de propina ¡25 pesetas!.

Después de que mis abuelos se jubilaran el restaurante se vendió. Recuerdo la última vez que estuve allí con mi madre y con mi Tia Cristi. Había tantos platos que se pusieron a romper algunos. ¡Por los sabañones! ¡por todas las horas fregando platos!. En realidad no recuerdo lo que gritaron sólo que dijeron cosas, y que lloraron y se rieron haciendo añicos la vida que desaparecía con esa casa: su infancia, su juventud, los amigos que ya no estaban, las canciones cantadas, los deseos, los sueños, las frustraciones. Todo desapareció a golpe de una de esas bolas gigantes que lo destruyen todo. En el solar construyeron pisos. Pero aún hoy, todavía hay gente que se acuerda y nos dice: Donde es la boda señores?¡Qué pregunta! En El Miraflores...

Miraflores
 
*Cortesía de Tina Barriuso.
 

Cosas que me explica mi madre de Berna Wang

El sombrero de Li

Poemas 

Andrés  Aberasturi 

Felipe Benítez Reyes

Pequeño Vals vienés. Federico García Lorca.  Lee Donna León. Pieza grabada y cedida por Susana Santaolalla de  Libros de Arena Radio 5

Boceto. Sergio Rodríguez Saavedra (Nombres Propios, Amargord) Lee Lara

Matrioska, 2017. Virginia Navalón (Azul y Blanco, Antología Breve) Lee Beatriz Tavalán

Si no puede hacer nada por su cabeza, al menos arréglese la gorra, Ernst Jandl  (Arrebato). Lee Sandra Santana

Lucas Pez Mago

Textos de Clara Obligado

La biblioteca de agua  (Páginas de espuma)

 

Biblio

Músicas y canciones de

Fragile Years – Nightports y Matthew Bourne

Je ne me consolerai jamais – Eleni Karaindrou y Alexandros Botinis

New York - Mad Rush (Philip Glass) – Thibault Cauvin, Adélaïde Ferrière

Venezia - Sì dolce è'l tormento, SV 332 ( Claudio Monteverdi) – Thibault Cauvin y Lea Desandre

Una Voz + Frogs in Love – Suso Sáiz

The astounding eyes of Rita – Anouar Brahem

Phare au large – Vincent Rouard

Pavane pour une infante défunte – Airelle Besson con Edouard Ferlet y Stéphane Kerecki

Attraverso l'acqua – Enzo Avitabile y Francesco De Gregori

Addò so nato io – Enzo Avitabile  y Lello Arena

Si te he visto no me acuerdo – Mayte Martín

Un vestido y un amor – Caetano Veloso

Lara López   12.may.2019 08:00    

0 Comentarios

Esto es solo una previsualización.Su comentario aun no ha sido aprobado.

Ocupado...
Your comment could not be posted. Error type:
Su comentario ha sido registrado. Los comentarios no aparecerán hasta que sean aprobados. Haga click aquí si desea publicar otro comentario

Las letras y números que has introducido no coinciden con los de la imagen. Por favor, inténtalo de nuevo.

Como paso final antes de publicar el comentario, introduce las letras y números que se ven en la imagen de abajo. Esto es necesario para impedir comentarios de programas automáticos.

¿No puedes leer bien esta imagen? Ver una alternativa.

Ocupado...

Los comentarios están moderados y no estarán visibles hasta que sean aprobados.

Mi comentario

Lara López

Bio Venga la vida

Venga la vida, es un Instagram radiofónico. Un programa para llenar una maleta infinita ligera de transportar. Un viaje virtual a través del tiempo y el pensamiento.
Ver perfil »

Síguenos en...

Últimos comentarios