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Orillas

    domingo 29.dic.2019    por Lara López    0 Comentarios

 

 

Fragmentos de La Historia Escondida

Xuan Bello

(Carrachinas 100/Xordica Editorial)

Fragmentos de Los que alcanzan la orilla

Paula Lapido

(Algaida Literaria - Algaida Narrativa)

Beau Soir

Lara López

(Derivas, La gruta de las palabras/PUZ)

Versiones islandesa y española del poema El palacio sin fin

José Miguel Gómez Acosta

(Viaje a lugares inaccesibles, Voces/Abada Editores)

 

La Pieza de Filosofía de Alejandro Escudero:

María Zambrano en los caminos del bosque

Una de las tareas principales de la filosofía contemporánea consiste en logar una ampliación del concepto de “razón”, indebidamente estrechado y reducido por la tradición predominante, en la que, por ejemplo, se excluye a las emociones y los sentimientos de su radio de acción.

En esta compleja tarea de futuro, en la que aún andamos embarcados, la aportación de María Zambrano es imprescindible.

Zambrano siguió la sinuosa senda de la razón vital, profundizando en la razón poética como una de sus más vibrantes y fértiles rutas.

En su itinerante vida de exiliada fue expulsada de Roma en 1964. Arribó entonces a la frontera entre Francia y Suiza, cerca de la ciudad de Ginebra, donde residió hasta 1977. Allí escribió uno de sus espléndidos libros, bajo el sugerente título de Claros del bosque.

En él, María Zambrano, combatía, emulando a Don Quijote, con un gigante de la tradición occidental: Platón.

En la célebre “alegoría de la Caverna” separaba Platón, bajo una rígida jerarquía, el mundo inferior de las apariencias sensibles -un oscuro mundo de sombras volátiles- del mundo superior de fijas y eternas esencias ideales, las cuales son pura luz sin resto de opacidad alguna. Occidente se ha articulado siguiendo las directrices del platonismo primero en la Edad Media y después en la Era Moderna del mundo.

María Zambrano rechaza tanto esa división como esa jerarquía. Por eso, en un pasaje del libro, escribe con perspicacia: «Hay que dormirse arriba en la luz, hay que estar despierto abajo en la oscuridad». Cualquier luminosidad, nos dice la filósofa malagueña, está trenzada siempre con sus sombras. El lugar del despliegue de la vida -y del pensar- es, pues, la densa espesura de un bosque salpicado por diáfanos claros que emergen y se sumergen según los ciclos de la historia. Un Claro es el lugar abierto donde todo se nos aparece y se nos presenta (un árbol, una flor, un corzo, un poema, una canción).

El Claro del bosque -perseguido por el pensar en su viaje a lo desconocido bajo el impulso de la vida- está bañado por una tenue luminosidad.

En el Claro no sólo hay algo que ver y mirar sino, también, algo que escuchar. Así el Claro está atravesado y recorrido por una resonante sonoridad de la que se nutren el universo musical y el universo poético explorados, en su despliegue, por el arte.

En el centro del Claro, late la inagotable fuente de la ‘creatividad’, brota el fulgurante momento en el que la vida y el ser entran en sintonía. Aquí, en este punto de inflexión, en este instante del acontecimiento, todo se renueva, rezuma frescor y lozanía. En medio del ocaso se planta entonces una aurora.

El libro Claros del bosque dibuja, en sus capítulos, un itinerario del pensamiento, localizando una brújula que orienta su aventura. Es la complicada peripecia de la vida en el mundo alentada por el impulso de la razón. Sus títulos nos muestran, por lo tanto, una trayectoria. La peripecia arranca con “El despertar” y es seguida por unos “Pasos”; después vienen “El vacío y el centro”, “Palabras”, “Signos”; y, por último, en el centro del juego, en su fuente o manantial, nos topamos con “La entrega indescifrable” (en la que el viaje vuelve a empezar una y otra vez).

Estamos, aquí, junto a María Zambrano, animados por su coraje y serenidad, ante un libro de escritura profunda y hermosa, sinuosa y versátil. Viviendo en la frontera -y asediada por un cúmulo de adversidades- nos entregó uno de los libros clave de la filosofía europea del siglo XX.

Las músicas de 

Los Días Azules – Alejandro Pelayo

Future Ruins - Pt. 2 – Get Well Soon, Ghalia Benali

all night – fcj, Chevy

Cammina Cammina – Piers Faccini

Water Falls 2 – René Aubry

 

Ale (1)

Lara López   29.dic.2019 12:50    

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Venga la vida, es un Instagram radiofónico. Un programa para llenar una maleta infinita ligera de transportar. Un viaje virtual a través del tiempo y el pensamiento.
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