« Porque ya no queda tiempo | Portada del Blog | Ciudad sin sueño »

La claridad

    domingo 16.ago.2020    por Lara López    0 Comentarios

 

Esther Ropón lee a Luis García Montero

Lara Hermoso a Elizabeth Bishop

Marcelo Luján, fragmentos de su último libro de cuentos, La claridad

Laclaridad

Aloma Rodríguez, una canción de Christina Rosenvinge, Al fin loca, al fin sola.

Gabriel Merino sus poemas

"Joven tatuado en bicicleta"

"La flauta vertebral"

"Hand Cannot Erase"

"O lucky man"

"Into the wood"

 

Gilles Deleuze 2

 

 

Gilles Deleuze y el arte del cine. Pieza de filosofía de Alejandro Escudero.

El filósofo francés Gilles Deleuze publicó en la década de los ochenta del siglo pasado dos magníficos libros dedicados al cine: La imagen-movimiento y La imagen-tiempo.

Estos ensayos nacen de un profundo amor al cine. Su propósito es entender el cine desde la filosofía y, a la vez, subrayar en él su vertiente artística (es decir, resaltar aquello que sobrepasa la fastuosa y rentable industria del entretenimiento).

Nos dice Deleuze: «Es cierto que los filósofos se han ocupado muy poco del cine. Sin embargo, se da una coincidencia. En el mismo momento de aparición del cine, la filosofía se esfuerza en pensar el movimiento, el cambio, el tiempo. Pero puede que esta misma sea la causa de que la filosofía no reconozca inicialmente la importancia del cine: está demasiado ocupada en realizar por cuenta propia una labor análoga a la del cine, quiere introducir el movimiento y el tiempo en el pensamiento, como el cine lo introduce en la imagen. Más que de una posibilidad de encuentro, se trata de dos investigaciones independientes. A pesar de todo, los críticos cinematográficos, al menos los mejores, se convierten en filósofos desde el momento en que proponen una estética del cine. No son filósofos de formación, pero se convierten en filósofos. Esta fue la aventura de André Bazin».

El cine surgió en el siglo XIX con la proyección en una pantalla y en una sala oscura de asombrosas secuencias de imágenes en movimiento. Ya en el siglo XX ocasionó una conmoción profunda en el universo del arte, llegando a redefinir, como constató Walter Benjamin, algunos de sus parámetros tradicionales.

El cine, como arte audiovisual, es definido por Deleuze a través de varios rasgos:

Por un lado, es una síntesis de otras artes: el teatro, la novela, la pintura, la fotografía, la música. Su logro específico consiste en empujarlas desde los resortes de su medio de expresión más allá de sí mismas.

El cine es, por otro lado, una composición de imágenes y sonidos en un movimiento espaciotemporal; por este motivo su punto clave se encuentra en el montaje de planos y secuencias, en el encadenamiento de imágenes y sonidos.

El cine, además, explora lo posible en el campo de lo audiovisual y traza una línea de fuga en lo ordinario revelando dimensiones inéditas de lo real. Es decir, extrae fragmentos del mundo y de la vida y se los devuelve intensificados y alterados, ampliados y expandidos.

Deleuze, con sus dos libros, nos propone una cartografía del cine. Dibuja, así, un mapa con dos de las principales rutas que articulan su historia, es decir, la serie compleja de las mutaciones de este arte singular.

Una ruta del cine sigue un cauce predominantemente narrativo: cuenta en imágenes una serie de peripecias de unos personajes que actúan en un mundo. Por lo cual se nutre, preferentemente, del teatro y novela.

Otra ruta del cine nos ofrece un cine más poético y contemplativo; aquí el relato es secundario respecto a la fuerza propia de la articulación de la imagen y el sonido. Su fuente está, entonces, en la pintura y la fotografía, pero tamizadas por los recursos peculiares del medio cinematográfico.

Estas dos rutas del arte del cine se entrecruzan de muchas maneras; se atraen y se repelen; convergen y divergen según trayectos múltiples que Deleuze persigue en sus escritos (guiado por la teoría de la imagen de Henri Bergson y la teoría del signo de Charles Sanders Pierce).

Por La imagen-movimiento y La imagen-tiempo desfilan más de 350 películas y, también, sobresalientes cineastas como Orson Welles, Carl Theodor Dreyer, Alfred Hitchcock, Akira Kurosawa, Roberto Rossellini, Luis Buñuel, Andréi Tarkovski o Jean-Luc Godard.

Hoy, el cine está marcado por cambios significativos: aparece la imagen digital, desaparecen las salas de cine, y, a través de internet, se afianzan nuevos modos de difusión. El rito social es desplazado por la recepción doméstica.

La recapitulación del recorrido del cine realizada por Deleuze no es, sin embargo, nostálgica: está orientada a pensar en su futuro como arte. Deleuze ayuda a entender en profundidad la magia y la aventura del cine clásico y moderno, y, así, permite tomar impulso hacia el incierto porvenir de un arte prodigioso, tan seductor y fascinante como imprescindible.

Músicas

Como la cigarra – Giancarlo Arena & Alessio Arena

Tonada Triste – Charanku e Ítalo Pedrotti

Tenderness – Sam Cooke

Oh My Love – John Lennon

On The Nature Of Daylight – Max Richter, Louisa Fuller, Natalia Bonner, John Metcalfe, Philip Sheppard, Chris Worsey

Germination – Ryuichi Sakamoto

Por Dios, Cuántas Noches – Eduardo Paniagua, Said Belcadi, Abdel Ouahid Senhaji

Suite del Tiempo Ausente: IV. Cristalino – Horacio Salinas interpretado por José Antonio Escobar

Lara López   16.ago.2020 13:41    

0 Comentarios

Los comentarios de esta entrada están cerrados.

Lara López

Bio Venga la vida

Venga la vida, es un Instagram radiofónico. Un programa para llenar una maleta infinita ligera de transportar. Un viaje virtual a través del tiempo y el pensamiento.
Ver perfil »

Síguenos en...

Últimos comentarios