« El turismo Halal se abre paso en España | Portada del Blog | Nueva Delhi-Madrid, Sevilla-San Sebastián, Barcelona-Madrid »

Ruta del mate

    miércoles 30.nov.2016    por Ángela Gonzalo del Moral    0 Comentarios

 IMG_20161130_121032

Recuerdo la primera vez que probé mate. Difícil no recordarlo. Fue en el año 2000, frente al glaciar Perito Moreno, en la Patagonia argentina.  Desde el Calafate viajé con un grupo de argentinos y chilenos hasta ese fantástico lugar y mientras nos acercábamos con el barco a la enorme pared de hielo, María, una argentina, me invitó a beber aquella hierba que en principio tiene un sabor amargo, pero que conforme se va añadiendo agua, va endulzando la bebida. Creo que cada dos o tres minutos me ofrecía su bebida, y yo le contestaba "el mate me va a matar"... Nada más lejos de la realidad. Ese día no solo probé una rica bebida, sino que descubrí que beberla es un rito de socialización. Su consumo, producción y tratamiento es tan sorprendente que Argentina ha creado el Instituto Nacional de la Yerba Mate.

Hay quien dice que el conocido como "té de los jesuitas", es la bebida iberoamericana por excelencia, porque se consume en varios países, principalmente Argentina, Uruguay, Paraguay y el sur de Brasil, aunque en las últimas décadas se ha extendido a otros países sudamericanos y con la emigración se toma en países europeos y en Estados Unidos. Cuatro siglos después de que los guaraníes mostraran las excelencias de la ilex paraguariensis a los jesuitas españoles, el mate ha pasado a tener una jornada propia. El gobierno argentino ha proclamado el 30 de noviembre como día mundial de la yerba mate.

Después de cuatrocientos años, el consumo de esta planta está tan diversificado, que no solo se bebe, sino que también se cocinan productos basados en sus hojas y se fabrican jabones, productos de cosmética, hierbas medicinales o refrescos. A esta planta se le conceden propiedades antioxidantes, vitamínicas, y se le considera un energizante, sin los inconvenientes de la cafeína, y reductor del colesterol malo.

IMG_20161130_121021

Ligada desde hace siglos a la cultura gaucha, es una bebida social, "que ahuyentó la soledad de los gauchos", porque lo mejor de esta infusión es que se bebe en compañía. Es un detalle de cortesía, y "si te ofrecen mate, no puedes decir que no quieres, tienes que tener una razón muy fuerte para rechazarlo", explica Rita Bared de Curtis, secretaria primera de la embajada de Brasil en Madrid. En Uruguay, es muy difícil ver un lugar donde no haya hierba mate y termo. Se calcula que cada uruguayo toma anualmente unos 100 litros de esta bebida. Para producir un kilo de yerba mate, se necesitan 3 kilos de hoja verde, porque en el proceso de elaboración se seca la yerba mate, con la consiguiente disminución de peso.

Ritual del mate

No existe ninguna duda de que el mate es una bebida social, se toma en compañía, se comparte. Es un ritual que está presente en todos los aspectos de la vida. Cada país lo consume de una manera diferente, en Paraguay se toma frío, en Brasil en polvo, en Uruguay, es habitual acompañarlo con pastas y se ingiere con agua caliente, igual que en Argentina.

IMG_20161130_121140

El primer paso para preparar el mate es llenar 3/4 partes de la calabaza, vidrio, madera o metal con yerba mate. El contenido debe quedar inclinado unos 45º para crear una cavidad en el interior que permita mezclar homogéneamente las hojas, el palo y el polvo. A continuación se vierte agua tibia, que no alcance los 60º, para que se humedezca la parte inferior, y se deja reposar unos segundos para facilitar que libere todos sus componentes, antes de introducir la bombilla en la zona humedecida. Se va repitiendo este proceso procurando no humedecer la parte superior de la yerba. La persona que prepara la bebida, es la que debe repartirla al resto de acompañantes, que deberán sorber el líquido hasta que la bombilla suelte un sonido característico, que demuestra que ya no queda líquido en el interior. El anfitrión volverá a repetir la misma operación hasta que las hojas comiencen a perder sus propiedades.

Aunque es común compartir la bebida, Rita Bared, recuerda que su abuelo prefería tomarlo en la soledad de su casa, "nada más levantárse era lo primero que se calentaba" pero añade que es tan social, que "si hay varias personas tomándolo en solitario, solo tiene una explicación: están peleados". Rita cree que en su país "somos una cultura marginal" ante la competencia del café, otro de los productos típicos del gigante sudamericano.

Historia de la yerba mate

Hace más de cuatro siglos que los indígenas guaraníes transmitieron a los jesuitas españoles la forma de consumir este producto en infusiones. Los religiosos comprobaron como los nativos utilizaban unas hojas como bebida, y quién la tomaba estaba vigoroso, sano y alegre. Además era objeto de culto, porque se consideraba un regalo de los dioses, y moneda de cambio en los trueques con otras tribus. Así pues los religiosos decidieron cultivarla en las reducciones y comenzaron a distribuirla por todo el virreinato de la Plata, convirtiendo su producción en una importante fuente de recursos económicos.

Actualmente Argentina es el principal productor mundial de este producto, que se cultiva en la provincia de Misiones y en el nordeste de Corrientes, donde tiene un clima ideal y un suelo rojo, que hace que sea un terreno privilegiado. En el sur de Brasil, hubo siete misiones jesuíticas y hoy en día se consume en Rio Grande do Sul, Mato Grosso y Rondonia. A pesar de que los uruguayos son grandes consumidores, el clima no ha permitido plantar esta yerba, por lo que deben importarla de otros lugares.

Cygxs9KWgAACpbF

Ruta de la yerba mate

Es la principal ruta alimentaria de Mercosur, declarada de interés provincial en Corrientes y Misiones, ha potenciado el turismo rural, con facilidades de alojamiento desde hoteles, a hermosas casas de colonos o campings. Se han establecido 8 circuitos, que se pueden iniciar desde los aeropuertos y terminales de autobuses de Puerto Iguazú, Posadas o Corrientes.

Al norte de Corrientes se sigue la Ruta Nacional 14, mientras que en los Esteros del Iberá, el recorrido es entre las ciudades de Carlos Pellegrini, Gobernador Virasoro o Posadas, atravesando el mayor sistema lacustre de Argentina, donde se puede pasear en bote guiados por baqueanos y avistar yacarés, lobitos de río y garzas. También hay posibilidad de practicar senderismo observando carpinchos, monos o carayás, además de ciervos de los pantanos.

Sin duda la zona más desarrollada turísticamente es la provincia de Misiones, con varios circuitos que siguen la Ruta Nacional 12. El del Norte se realiza desde Andresito a Eldorado. Esa misma ruta tiene otro circuito de tres días con salida y llegada a Monte Carlo. Durante el recorrido se visita el Aquarium, se degustan helados sabor a Yerba Mate, se pasea en lancha, se conoce el hogar del Che Guevara, además de pasear por senderos y visitar el parque Vortich o el orquideario Catasetum.

Sobre la misma RN-12, se propone un itinerario con salida en San Ignacio, donde se visita las reducciones jesuíticas de esa localidad, la Granja Navidad o la rueda del recuerdo para llegar a Capioví. El denominado circuito Sur-Este de Misiones se inicia en Alem, siguiendo por Concepción de la Sierra, las ruinas jesuíticas de Santa María y la posada Yasirendí, rumbo a Apóstoles, donde se encuentra el museo Juan Szychowski. El circuito Centro-Este, cruza la ruta provincial 103, entre Oberá y Aristóbulo del Valle, y el recorrido sur-Oeste se dirige de Posadas a Santo Pipo.

Estas rutas permiten conocer las costumbres y cultura de la zona, que aporta al visitante sabores y aromas de una gastronomía especial, y facilita el conocimiento de la cultura y la historia de los guaraníes, y el trabajo de las empresas yerbateras, productores, artesanos y cultivadores. Todas las rutas permiten conocer el proceso productivo.

 

Categorías: Gastronomía , Viajes

Ángela Gonzalo del Moral   30.nov.2016 23:53    

0 Comentarios

Los comentarios de esta entrada están cerrados.

Viaje a Ítaca

Bio Viaje a Ítaca

Un viaje nunca se acaba. Queda grabado en el recuerdo, se vuelve a él al ver una película, al leer un libro, al escuchar unas notas musicales, al mirar una fotografía, al saborear una bebida, al disfrutar una comida o cuando el país salta a la actualidad por algún acontecimiento específico. El viajero mantiene siempre un nexo interno con el lugar que un día conoció.... y trenza un vínculo con el nuevo destino que empieza a imaginar. La visita a cualquier lugar, cercano o lejano, tiene tres fases. En la etapa de preparación se sueña, en la del viaje se disfruta lo imprevisible y a la vuelta se reinventa la aventura..... Con los cinco sentidos alerta, anhela que la experiencia sea lo más enriquecedora posible.
Ver perfil »

Síguenos en...

Últimos comentarios