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Palma, convertida en corredor verde turístico

    lunes 15.jun.2020    por Ángela Gonzalo del Moral    0 Comentarios

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Con la llegada de dos aviones procedentes de Frankfurt y Düsseldorf, la capital de las islas Baleares, un referente turístico mundial, ha sido la primera en abrir oficialmente la temporada estival y el plan piloto para la reapertura del turismo extranjero en España. No son solo turistas, también llegan turoperadores y representantes de agencias de viaje, inspectores de calidad, y observadores de cadenas hoteleras. Quieren evaluar si las medidas adoptadas por el gobierno balear garantiza la seguridad de los visitantes.

Toda una prueba de fuego para el archipiélago y también para el turismo español. Buscan el sol y la playa, pero aprovecharán para conocer algunas s puntos de al ciudad. Si no lo hacen, ellos se lo pierden. Porque la  capital balear destaca por su importancia paisajística, su riqueza patrimonial histórica, su cultura, y su excepcional clima, gastronomía y costumbres. 

 

¿Qué pueden visitar en Palma?

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Foto: angelaGonzaloM

Palma, conocida por su turismo de sol y playa, también ofrece visitas a monumentos históricos, restaurantes de referencia culinaria, bares, tiendas de lujo, museos y mucho más. Los monumentos y comercios de la ciudad todavía no están a pleno rendimiento y continúan marcados por las medidas de control sanitario. Dentro de unos días también podrán viajar turistas nacionales, que podrán disfrutar de una ciudad con una gran oferta turística y hotelera.

Monumentos históricos

La Catedral de Mallorca es una de las visitas obligadas. Un edificio con una planta de 3 naves, una torre con 9 campanas y espectaculares puertas que destacan por sus detalles arquitectónicos; reconocidos artistas como Guillermo Sagrera, Antonio Gaudí y Miquel Barceló han unido su nombre al de La Seu. En los meses de verano las visitas guiadas permiten descubrir detalles y rincones inaccesibles en otros momentos del año. Debido a la pandemia se ha reducido mucho el aforo de acceso al edificio y proponen visitas virtuales. Una de esas visitas online es a las terrazas. El miércoles 17 de junio, a través de Instagram, se podrá ver sus impresionante interior. A las 11 la visita será en catalán y a las 12 en castellano.

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Foto: angelaGonzaloM

Desde el portal (puerta) de la Almoina parte una escalera de caracol que asciende por el interior del campanario, una construcción con muchas historias detrás como la de los fugitivos que se refugiaban en su interior durante los siglos XV y XVIII y que han dejado sus huellas en la Sala Mitjana en forma de grafitis e inscripciones.

 

A continuación, avanzamos hacia la sala de las campanas. El conjunto, formado por nueve campanas góticas, es uno de los más grandes de Europa. Cuatro son originales del siglo XIV, las otras cinco han sido refundidas en siglos posteriores, entre ellas, la más grande, N’Aloi, con 4.670 kilos de peso.

El campanario desemboca en la terraza norte de La Seu. Desde aquí se pueden observar algunos elementos arquitectónicos y decorativos imposibles de ver de otra manera como el rosetón -uno de los más grandes del gótico europeo y conocido como el ojo del gótico-, los escudos de la dinastía de los reyes de Mallorca y las gárgolas. El lugar, además, tiene unas vistas privilegiadas de Palma, su Ensanche y la Sierra de Tramontana. La visita continúa por la terraza sur, una parte de la cubierta orientada al mar y a la bahía de Palma.

También vale la pena ver el Baldaquino,  colocado sobre el altar mayor y realizado por Antonio Gaudí en 1912. Destaca su forma octogonal con una base de espigas de trigo y pámpanos con sarmiento enroscados en la parte inferior.

 

 

Junto a ella, otro edificio histórico que aún sirve de residencia oficial para ceremonias de estado y recepciones, el Palacio Real de la Almudaina. Fue construido entre los siglos XIII y XIV, moldeado a lo largo de 60 años. En su interior destacan sus tapices, pinturas y mobiliario.

Dominando la bahía y la ciudad, a 3 km está el Castillo de Bellver, con su estructura circular, 2 patios, 4 grandes torres y una capilla, la construcción de éste data de 1300.

Museos y arte

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Foto: angelaGonzaloM

La ciudad todavía funciona a medio gas, empieza a desperezarse tras los meses de confinamiento, pero ya se pueden visitar algunos de los referentes culturales locales. El visitante puede descubrir el legado de Joan Miró en Palma, en diferentes espacios como la Fundación Pilar y Joan Miró, en el hotel Miró o en los jardines del palacio de Miravent que albergan 12 esculturas del artista.

Para acercarse a las expresiones artísticas más significativas desde el s. XIX, es indispensable visitar El Baluard Museu d'Art Modern i Contemporani de Palma. En éste es posible contemplar piezas de autores como Cezanne, Gauguin, Picasso, Miró, Magritte, Polke, Barceló o Schnabel.

Salas como el Trui Teatre, el Auditorium o el Teatre Principal, con una programación diaria muy variada, han colocado a Palma como referente cultural del Mediterráneo. Entre sus espectáculos ofrecen danza, comedias, conciertos y obras de teatro.

Gastronomía balear

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Foto: angelaGonzaloM

Palma es un destino gastronómico de primer orden gracias a la suma de varios elementos: sus productos de mar y montaña, recetas con siglos de tradición con influencias de múltiples culturas y chefs que utilizan estos ingredientes y elaboraciones para llevarlos a su máximo exponente.

La ciudad se consolida como uno de los referentes culinarios del país gracias al trabajo de notables cocineros que cuentan con estrellas Michelin, entre los que destacan: el mallorquín Andreu Genestra,  el chef bonaerense Adrián Quetglas o Marc Fosh. Por otra parte, dentro del acervo gastronómico de la capital balear, se encuentran los mercados de Santa Catalina, el Mercat 1930, el de San Juan y l’Olivar que ofrecen puestos con productos locales de primera calidad, restaurantes con cocina de mercado y algunos espacios gourmet.

Además, el popular barrio de la Lonja, corazón de la vida nocturna de Palma, está lleno de bares y restaurantes para degustar platos locales.

@CulturalBalear
Foto: @CulturalBalear

Otra apuesta son las librerías creadas para seducir, donde es posible participar en una tertulia, asistir a un curso de literatura o tomar un vino mientras se elige la próxima adquisición literaria. Tomar un cóctel rodeado de libros, probar un plato después de un showcooking, buscar entre prendas únicas o disfrutar de una bebida caliente en una cafetería decorada con posters de jazz es posible en Palma, una ciudad con una gran oferta cultural que muestra, en determinados establecimientos, su faceta más alternativa.

Biblioteca de Babel es una librería clásica y espaciosa donde aparte de ojear y leer todo tipo de libros, se puede tomar un café o una copa de vino. La mezcla entre la literatura y el vino es una combinación perfecta para relajarse y disfrutar al máximo de la literatura. La programación cultural de Literanta cambia cada mes e incluye, entre otros, tertulias, seminarios, cuentacuentos para niños, club de lectura y talleres. En el interior de la librería más grande de Palma es posible tomarse un café rodeado de libros o probar algunos de sus cócteles inspirados en la literatura: ¿qué tal un Proust de cava? ¿y un Gimlet Marlow de novela negra?

La repostería, valor añadido de Palma

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Foto: Promotourist

Son muchos los hornos y pastelerías que presentan, cada uno con su toque especial, estos productos de forma artesana. Algunos de ellos iniciaron su actividad siglos atrás lo que indica la larga tradición de Palma con sus productos locales y cómo se reinventan para que estén siempre en boca de todos. Palma guarda cantidad de lugares especiales para disfrutar de mucho más que una ensaimada, la gran variedad de culturas e historias que se unen en la capital de las baleares hacen que siempre salga a flote una gastronomía que aglutina tradición con innovación.

La ensaimada, receta estrella

Harina, azúcar, huevos, masa madre y manteca de cerdo. Son los ingredientes de la más popular de las recetas mallorquinas, un dulce con una gran tradición cuyas primeras referencias escritas datan del siglo XVII. Elaborada por manos expertas es perfecta para el desayuno, el postre o la merienda, este popular bollo dulce presenta forma de espiral de dos o varias vueltas en el sentido de las agujas del reloj, es de color dorado, casi brillante y de textura firme y crujiente.

Todo un festival para el paladar que muy pocos pueden eludir. Originariamente, las ensaimadas no se rellenaban, sino que se untaban con sobrasada, dulce de calabaza (calabazate) y con albaricoque. Las más clásicas son las lisas o bien rellenas con cabello de ángel, aunque también de nata, chocolate o crema pastelera. Las preparaciones también varían en función de las citas del calendario -como las tallades, típicas de carnaval, a las que se incorporan sobrasada y calabaza confitada- aunque, en cualquier caso, son una deliciosa explosión de sabor.

Ensaimada

La ensaimada, producto de “Indicación Geográfica Protegida” bajo los nombres “Ensaimada de Mallorca” o “Ensaimada de Mallorca de cabello de ángel”, puede estar a su vez rellena o acompañada por diferentes ingredientes: nata, tallades, crema, chocolate… aunque las más consumidas son la lisa (sin nada) o la de cabello de ángel.

Además de estas recetas más populares, existen todo tipo de combinaciones que elaboran los maestros pasteleros de los hornos y pastelerías de Palma. Algunos de ellos han alcanzado un gran reconocimiento nacional. Otros productos, como los rubiols o los buñuelos de viento, comparten escaparate en pastelerías y hornos de la capital balear. Algunos tienen siglos de tradición a sus espaldas, otros -abiertos recientemente- han heredado recetas que llevan cientos de años elaborándose en Palma. 


No solo ensaimadas. Otros productos, como los rubiols o los buñuelos de viento, comparten escaparate en pastelerías y hornos de la capital balear. Algunos tienen siglos de tradición a sus espaldas, otros -abiertos recientemente- han heredado recetas que llevan cientos de años elaborándose en Palma.

La sobrasada forma parte de la cultura gastronómica balear desde tiempos ancestrales. Este embutido elaborado a base de carne de cerdo bien picada condimentada con sal, pimiento y pimentón, cuenta con Indicación Geográfica Protegida por la Unión Europea desde 1996. La sobrasada nace de una raza autóctona de cerdo, “el porc negre mallorquí”, cuya peculiaridad para darle un sabor único reside en que 90 días antes de su sacrificio solo se alimenta de cebada, leguminosas e higos.

Palma cuenta con una Denominación de Origen en uno de sus productos estrella: el aceite. Unos olivos con “mayoría de edad”, de la época de los fenicios y griegos, da una variedad exclusiva: la empeltre o mallorquina, que aporta suavidad y un sabor a almendra característico de la zona. Este fruto forma parte de la gastronomía palmesana desde hace siglos.  A principios de la primavera da color a la ciudad y sus alrededores y más tarde sus frutos aportan sabor y color a infinidad de preparaciones de la cocina local. Desde las tortas de turrón al tradicional helado de almendra, pasando por el gató o los amargos y terminando como base de muchas salsas.

Entretenimiento nocturno y ocio

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Foto: angelaGonzaloM

La amplia oferta comercial, revitaliza el centro de la capital mallorquina. El Paseo del Borne es el gran estandarte de las compras de lujo con firmas de renombre internacional. Así como, en una de las calles más antiguas de Palma, Jaime III, donde también se encuentran las firmas de alto standing.
Es posible encontrar boutiques, joyerías y tiendas que ofrecen productos artesanos de lujo en la Calle San Miguel y en la Plaza Mayor.

Palma es una ciudad vital los 365 días del año, con una oferta cultural incesante y noches llenas de vida. Al llegar la noche el paseo marítimo se desborda, donde se encuentra la legendaria discoteca Tito´s, la discoteca Pachá y el puerto deportivo Can Barbara y sus bares con DJs.  pasando por el paseo marítimo, 

Para los que prefieran una velada más tranquila desde el cosmopolita y colorido barrio de Santa Catalina, al incansable y alternativo barrio de la Lonja con sus elegantes bares de la Lonja. La música en directo también se ha hecho su hueco en varios establecimientos de Palma con conciertos de jazz todos los fines de semana.

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Foto: angelaGonzaloM

Hay también una Palma desconocida, que merece la pena visitar. Se concentran en barrios como Canamunt o Santa Catalina, aunque toda la ciudad nos descubre rincones inesperados en cualquier momento del día. L’Antiquari, Cachivache Café y La Molienda cuidan la decoración y el producto. Son locales donde es tan importante tomar un buen café como cuidar el momento que lo rodea.

Y para los más románticos, ahí le dejamos una vieja canción que popularizó el turismo en Mallorca. El puente, se queda -de momento- como una realidad virtual.

 

 

@angelaGonzaloM
@Viaje_Itaca
Instagram: @Audioguíasturísticas

 

Categorías: Actualidad , Gastronomía , Libros , Viajes

Ángela Gonzalo del Moral   15.jun.2020 14:43    

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Viaje a Ítaca

Bio Viaje a Ítaca

Un viaje nunca se acaba. Queda grabado en el recuerdo, se vuelve a él al ver una película, al leer un libro, al escuchar unas notas musicales, al mirar una fotografía, al saborear una bebida, al disfrutar una comida o cuando el país salta a la actualidad por algún acontecimiento específico. El viajero mantiene siempre un nexo interno con el lugar que un día conoció.... y trenza un vínculo con el nuevo destino que empieza a imaginar. La visita a cualquier lugar, cercano o lejano, tiene tres fases. En la etapa de preparación se sueña, en la del viaje se disfruta lo imprevisible y a la vuelta se reinventa la aventura..... Con los cinco sentidos alerta, anhela que la experiencia sea lo más enriquecedora posible.
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