« Visitar el Santuario de Núria, a dos mil metros de altura | Portada del Blog | La luminosidad del Hotel Albons, en el Empordà »

Frontera hispanolusa: historias compartidas

    miércoles 1.jul.2020    por Ángela Gonzalo del Moral    0 Comentarios

 

PO-C0209

 

España y Portugal comparten 1.300 kilómetros de frontera, con un total de 38 pasos fronterizos. Algunos tan curiosos, como el que os presentamos hoy. Es un ejemplo claro, de una frontera que muchas veces desaparece en el paisaje: La Raya, la frontera común que une a los dos países ibéricos.

Rihonor de Castilla, en la provincia de Zamora y Rio de Onor (sin hache) en el distrito de Bragança. Es un pueblo compartido, con dos idiomas pero una lengua común: el portuñol.

Los separa un mismo río, con dos nombres diferentes. Comtensa y río de Onor. Cruzar el pequeño puente, te lleva una hora. La diferencia horaria que marca el tiempo entre las dos riberas. Y eso que en sus callejuelas, el reloj se quedó parado hace años.

Una cadena en un camino vecinal, hace de frontera, ya inexistente en esta Europa comunitaria. Cuando había problemas entre los dos países la extendían y una vez solucionados, la volvían a retirar. Un pequeño municipio partido en dos por las administraciones, aunque a la hora de pagar impuestos, si tienes propiedades en ambos países, pagas en los dos.

 


Doble cementerio, doble escuela, doble bar, doble iglesia, a pesar de que solo viven unos 50 habitantes. El resto emigraron. No importa si eran de nacionalidad portuguesa o española. Su destino fue el mismo.

Cuando llegas al pueblo no notas la diferencia, solo si hablas con los pocos vecinos que quedan, la mayoría ancianos. La vida diaria es compartida, con sus huertos comunitarios, sus casas de piedra, tejados de pizarra y sus balcones. Todos son familia o están emparentados.

Bragança y Sanabria, dos torres para defender el territorio

6a014e6089cbd5970c01b8d2bc49d4970c-800wi
Foto: angelaGonzaloM

Bragança y Puebla de Sanabria son sus dos capitales de referencia. El casco antiguo de Puebla se levanta sobre un cerro que domina los ríos Tera y Castro. El centro histórico de Braganza en la comarca de Trás-os-Montes, controla el río Mente.

Los separan 42 kilómetros por carretera, pero sus dos castillos son una muestra de que a lo largo de la historia no siempre hubo buenas relaciones entre ambos países. Su ubicación estratégica las distanció a partir del siglo XII. Tienen muchos puntos en común: son villas fortificadas y ejemplos de fortalezas defensivas. En cada paso que se da por sus calles se siente el eco de la historia.

Puebla, situada junto al lago de Sanabria y la sierra de la Culebra, es un lugar perfecto para los amantes de la naturaleza, y deportes náuticos o de senderismo y bicicletas de montaña. El castillo de los Condes de Benavente, con su imponente macho domina este pueblo de calles empedradas y viviendas señoriales.

En el castillo de Bragança nos detenemos ante la Torre de la Princesa, escenario de trágicos relatos de amor, como el que sufrió la hermana del primer rey de Portugal, doña Sancha, presa en la torre tras el rechazo de su esposo. O la leyenda de la princesa mora enamorada de un caballero cristiano.

 

IMG_6239
Foto: angelaGonzaloM

Cerca de este edificio defensivo está el Domus Municipalis, una curiosa construcción pentagonal del siglo XII. Rodeada de ventanas con arcos románicos que dejan pasar la luz y el aire. En su sala diáfana se reunían los notables de la villa para debatir los asuntos de la localidad.

La cultura es compartida entre todos los municipios fronterizos. En el Museo de Gigantes y cabezudos de Puebla de Sanabria, descubrimos las celebraciones que han marcado la historia festiva de la raya.

En Braganza, el Museo Ibérico de la Máscara y el Traje posee una colección de estos atuendos que todavía se pueden ver en las fiestas saturnales o las dionisiacas de muchos pueblos del norte de Portugal, Castilla y León, Asturias y Galicia. La mayoría relacionadas con festividades paganas del carnaval y el solsticio. Tiene una planta dedicada a las fiestas de la provincia de Zamora.

Territorios disputados con el lobo desde tiempos ancestrales representan la unión entre el mundo de los humanos y el de las bestias con ritos de transiciones de adolescentes a jóvenes que nos remontan a las celebraciones paganas de un momento de la historia en que no había fronteras.

Fiestas compartidas 

 

PO-06107
Fotos: angelaGonzaloM

Si seguimos la raya a través de las fiestas compartidas, en dirección hacia el sur, llegamos a los Arribes en Zamora, las Arribes en Salamanca. Donde el Duero se encañona para entrar en Portugal, a lo largo de cien kilómetros. En Alcañices se firmó hace más de 800 años, el tratado que impuso y delimitó las fronteras. Se dice que es la más antigua de Europa.

Cerca, en Moveros de Aliste, sobre una loma, la ermita de nuestra señora de la luz se levanta en territorio portugués, en Constantim. La Riberiña forma parte de las denominadas Siete Hermanas romerías que no conocen fronteras. La Luz  en Constantim y El Nazzo  en Povoa; y cuatro españolas: La Salud, de Alcañices; Virgen de Árboles, de Carbajales de Alba; La Encarnación, de Villalcampo, y La Soledad, de Trabazos.

En la zamorana Villarino de Riomanzanas y la portuguesa de Petisquiera, se reúnen cada segundo domingo de mayo para honrar a la Virgen de Fátima. La Festa das Amendoeiras em Flor vuelve a unir a Mogadouro y Águeda. Allí está Freixo de Espada à Cinta, conocido como el pueblo más manuelino de Portugal y el único de la península que trabaja la seda totalmente artesanal.

En tierras extremeñas hermanadas con el Alentejo hay una serie de eventos turísticos alrededor del gran lago de Alqueva. En Villanueva del Fresno, comparten las jornadas del gurumelo, la deliciosa amanita ponderosa, una seta de primavera muy apreciada que crece en el suroeste peninsular.

La Raya, zona de contrabando

 

Durante décadas era habitual ver a contrabandistas que vendían productos de primera necesidad como el aceite o el azúcar. Era un contrabando de subsistencia y  pasaban ilegalmente alimentos y útiles de supervivencia. De hecho el contrabando hispanoluso se inició con la Guerra Civil española y la posguerra. Con las cartillas de racionamiento el pan se había convertido en un artículo de lujo. 

Los lusos pasaban principalmente gallinas, huevos, jabón, patatas y café.En la actualidad, en Alcoutim, y Sanlúcar de Guadiana, han recuperado hace pocos años el Festival del Contrabando. Es habitual hacer referencia a los guardinhas (la Guardia Fiscal portuguesa)  y a los carabineros españoles, que trataban de controlar este comercio ilegal a ambos lados de la frontera. Los importantes descensos  del caudal del Duero durante el verano facilitaban el trasiego de centenares de personas al norte, el Guadiana era menos transitable a pie, pero sí navegable. Las fiestas y los mercados locales eran una buena excusa para pasar productos.

Estas actividades ilícitas pero consentidas fueron disminuyendo con el tiempo, hasta que el Tratado de Schengen y la apertura a la libre circulación en los países de la Unión Europea, finalizó esta práctica ilegal que ayudó a la supervivencia de unas poblaciones empobrecidas.

Miles de historias que han marcado durante siglos no solo a las ciudades de Vila Real de Santo António y Ayamonte, sino a todas las poblaciones de esta frontera imaginaria que es la Raya.

@angelaGonzaloM
@Viaje_Itaca
Instagram: @Audioguíasturísticas
Programas RNE-R5 10.000 lugares para viajar con Ángela Gonzalo

Categorías: Actualidad , Viajes

Ángela Gonzalo del Moral    1.jul.2020 19:10    

0 Comentarios

Los comentarios de esta entrada están cerrados.

Viaje a Ítaca

Bio Viaje a Ítaca

Un viaje nunca se acaba. Queda grabado en el recuerdo, se vuelve a él al ver una película, al leer un libro, al escuchar unas notas musicales, al mirar una fotografía, al saborear una bebida, al disfrutar una comida o cuando el país salta a la actualidad por algún acontecimiento específico. El viajero mantiene siempre un nexo interno con el lugar que un día conoció.... y trenza un vínculo con el nuevo destino que empieza a imaginar. La visita a cualquier lugar, cercano o lejano, tiene tres fases. En la etapa de preparación se sueña, en la del viaje se disfruta lo imprevisible y a la vuelta se reinventa la aventura..... Con los cinco sentidos alerta, anhela que la experiencia sea lo más enriquecedora posible.
Ver perfil »

Síguenos en...

Últimos comentarios