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Navegar por los ríos Sarthe y Mayenne en Francia

    jueves 28.jul.2022    por Ángela Gonzalo del Moral    0 Comentarios

 

20220624_104152Foto: angelaGonzaloM

 

Los calores sofocantes de este verano nos llevan a buscar un destino refrescante en el oeste de Francia: los ríos Sarthe y Mayenne, afluentes del Loira. Aunque menos que él, también cuentan con varios castillos  y ciudades históricas. Sus dos ciudades más importantes son Le Mans, en el Sarthe, y Laval en el Mayenne.

 Navegando por ellos podemos disfrutar de la naturaleza con sus orillas de flora asilvestrada, sus abadías y castillos que parecen controlar nuestro paso desde su omnipresente silueta y su historia de siglos, o los pueblos, que con la mirada más humilde nos invitan a pasear por sus calles y plazas para descubrir sus pequeñas historias, algún que otro personaje o una gastronomía con personalidad propia.

 

 

No es necesario tener carnet de conducir, ni de capitán si se alquila un barco para varios días disfrutando en familia o con amigos de unas jornadas tranquilas desembarcando en los pueblos de la ribera o atravesando las esclusas. "Antes de partir, en el muelle, durante una hora, ofrecemos unas instrucciones para adaptarse al río", porque como nos dice Raphaël Pierre, cogerente de Anjou navigation junto a su mujer, "se trata de olvidar el estrés y viajar relajado, para eso son las vacaciones".

Antes de coger nuestro barco, hemos querido tener un primer contacto con un aperitivo crucero por el río. Jean-Yves Lucotte es el capitán de La soñadora de San Nicolás. Una vieja barca arenera o toue sablière tradicional. Se le llama así porque como el fondo del río no permitía la navegación, desde la orilla debían "estirar" de la nave para poder recoger la arena del fondo del río. La arena se convirtió en una fuente de ingresos muy importante a partir de Luis XIV, porque se utilizaba para la elaboración de vidrio y cerámica.

 

20220623_115636Toue sablière tradicional.   Foto: angelaGonzaloM

 

Esa misma riqueza era un impedimento para la navegación. Las cantidades ingentes de arena, sable en francés, que había en el fondo del río lo hacía impracticable para navegar, por eso se utilizaban estas pequeñas embarcaciones de muy poco calado.

En el Sant Nicolás surcamos un tramo de las aguas del Sarthe, alrededor de la ciudad de Le Mans,  famosa por sus carreras de coches, pero que vive en un ambiente apacible durante el resto del año. Junto al río aparecen fachadas pintadas por artistas locales y cuando paseamos por sus calles nos encontramos con la impresionante catedral de San Julián. Uno de los edificios más grandes del gótico-románico francés.

 

Le Mans, la ciudad tranquila

 

20220623_144231Foto: angelaGonzaloM

 

Construida en el barrio antiguo de Plantagenê entre el siglo XI y XVI, se encuentra junto a las murallas romanas del siglo III, que todavía conservan la mitad de su lienzo. Llamada la ciudad roja, por la piedra que se utilizaba para la construcción de sus pisos, pasear por la ciudad vieja es un lujo, entre casas de entramado de madera y buhardillas de pizarra.

La catedral es como un barco vigía que siempre mira al río Sarthe. La verdad es que la historia arquitectónica no le ha hecho mucha justicia y ha ensalzado otros edificios similares como Reims o incluso Chartres, con la que comparte una de las mejores vidrieras medievales del mundo y el mismo taller de escultores en la puerta real.

 

20220623_152155Foto: angelaGonzaloM

 

Cruzamos las puertas gemelas de su pórtico  para encontrarnos con una nave central de 134 metros de largo. En el interior podemos comprender mejor la idea de esos siglos cuando Dios era un ser lejano que iluminaba el mundo, una luz que debía entrar en las iglesias. Fue el principio del estilo gótico, con edificios majestuosos, luminosos y para gloria de Dios. A final del XV se destruye una parte del edificio para ampliar el recinto, pero se quedaron sin dinero y no pudieron acabarla.

La catedral de Le Mans tiene una particularidad que se puede ver en los arbotantes. Isabelle Leone-Robin nos dice que forman una Y  de dos arcos que son únicos en Francia y en Europa. También tiene un doble deambulatorio porque las reliquias de san Julián atraían a muchos peregrinos a la ciudad. Curaba las enfermedades graves y las oculares.

Una de sus joyas es la capilla de la Virgen o de los Ángeles. Son 47 figuras con las alas desplegadas pintadas sobre fondo rojo, que brindan un concierto a los visitantes que son capaces de escucharlos. Sandra Rubio, especializada en turismo, nos descubre un instrumento que está dibujado en la bóveda. "Hay un ángel que toca un tablero de ajedrez, lo que no se sabe es cómo se tocaba. Podía ser como un piano, con teclas blancas y negras, o una especie de arpa, con cuerdas en la parte posterior".

Algunos ángeles sostienen partituras con notaciones de canto gregoriano y la mayoría otros instrumentos musicales de la época como cítaras, arpas o violines curvados.

Canto gregoriano en Solesmes

 

20220624_111309Foto: angelaGonzaloM

 

Canto gregoriano que, esta vez sí, podemos escuchar en directo en  la austera y majestuosa abadía benedictina de San Pedro de Solesmes, junto a Sablé-sur-Sarthe.  Se encuentra río abajo, con una historia de más de 8 siglos fue siempre un priorato modesto con una comunidad permanente de  doce monjes. El 12 de octubre de cada año leen la carta de fundación del edificio en el año 1010. 

Cada tarde se puede asistir a un oficio en canto gregoriano. El visitante verá dos partes diferenciadas, la nave de los fieles y el coro de los monjes. Las notas de las oraciones parecen perderse entre las figuras de dos conjuntos escultóricos de los siglos XV y XVI situados a ambos lados del transepto. Son los “Santos de Solesmes”.  La capilla del transepto norte está dedicada a la sepultura de la Virgen  y la sur a la de Cristo.

 

20220624_164423Foto: angelaGonzaloM

La exuberante iconografía y el movimiento de las figuras recalcan la belleza de las dos obras.  Entre la infinidad de figuras destaca Nuestra Señora de la dormición, la gran prostituta de Babilonia, la mujer del Apocalipsis, el rey David, Jesús ante los doctores de la ley y santos por doquier. En la parte alta de la tumba de Nuestro Señor, en el transepto sur consagrado a la pasión y muerte de Cristo, destaca una cruz vacía.

Uno de los momentos de máximo esplendor de la abadía fue en el siglo XII, con la llegada de una reliquia de la Santa Espina recogida en oriente por el señor de Sablé. Eso hizo que Solesmes se convirtiera en una casa monástica con una amplia comunidad y mucha actividad, superior a los prioratos de la época que tenían funciones más bien administrativas del territorio y habitualmente contaban con una comunidad de monjes reducida al mínimo.

 

La loza de Malicorne

 

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Durante más de 250 años la arcilla de Malicorne se ha utilizado para fabricar loza. Una aleación de tierra y esmalte, trabajada por el agua y el fuego y moldeada por las manos del hombre. Preparada, lavada de sus impurezas y almacenada durante dos años en las bodegas, la arcilla se convierte en una pasta lisa que luego será torneada, moldeada, calibrada y estampada.

Después la pieza se decora con elementos en relieve o calados.... la especialidad de esta población del departamento de Sarthe. Tras un secado lento se cocina a más de 1.000 grados para sumergirlo en un baño de esmalte.

Más tarde, y utilizando diferentes óxidos metálicos, el pintor dibujará con su pincel paisajes, flores, mariposas, escenas cotidianas y tras una segunda cocción a más de 900º, el esmalte se vitrifica. Los hornos eran espectaculares. Todo eso se puede conocer en el Malicorne Espace Faïence, ubicado en una antigua fábrica de gres del siglo XIX. En la actualidad en esa población hay otras dos fábricas en funcionamiento.

 

20220624_120311Foto: angelaGonzaloM

 

Muchos productos de esta zona se cocinan a fuego lento. Como las fantásticas galletas sablé, que elaboran en una pastelería tradicional: Maison Drans, en Sablé-sur-SartheEvelyne Chaignon nos explica que mantienen la receta de los fundadores del negocio, hace 90 años, y se realizan con la omnipresente mantequilla, -en este caso salada-, harina, huevos de ave criadas al aire libre y sin aditivos.  Ahora ya con variedades de nueces, té Earl Grey, limón y pepitas de chocolate o caramelo.

El origen de estos dulces enfrenta a Normandía y Sablé-sur-Sarthe. Estos últimos aseguran que la marquesa de Sévigné ya los menciona en 1670, porque estaban presentes en el salón del Gran Conde y más tarde lo dió a conocer en la corte de Versalles.

 

Más de 280 kilómetros de navegación fluvial por los ríos del Oeste

 

20220624_105435_01Foto: angelaGonzaloM

 

En Angers confluyen los dos afluentes del Loira.

Nos despedimos del Sarthe para dirigirnos al Mayenne. Raphaël Pierre nos explica la diferencia entre ambos. "El Sarthe está rodeado de más arquitectura histórica con castillos y abadías o las fábricas de loza de  Malicorne, mientras en el Mayenne se puede disfrutar más de la naturaleza".... y de las Guinguettes, unos pequeños restaurantes situados junto a los ríos donde, aunque llevemos comida en el barco, se puede amarrar cerca para disfrutar de un almuerzo o cena, escuchar música y encontrarse con la gente del lugar u otros compañeros de navegación.

Seguimos nuestro viaje fluvial por el Mayenne..... Navegamos al ritmo de los pasos de las esclusas descubriendo bellos paisajes, pueblos con carácter o ciudades tan históricas como Laval, una ciudad de artistas.

Las Rivières de l’Ouest, los ríos del Oeste, es el mayor conjunto de ríos navegables de Francia, con 283 kilómetros repartidos entre cuatro ríos: el Loira, Anjou, Mayenne y Sarthe.

 

 

 

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Ángela Gonzalo del Moral   28.jul.2022 18:33    

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Viaje a Ítaca

Bio Viaje a Ítaca

Un viaje nunca se acaba. Queda grabado en el recuerdo, se vuelve a él al ver una película, al leer un libro, al escuchar unas notas musicales, al mirar una fotografía, al saborear una bebida, al disfrutar una comida o cuando el país salta a la actualidad por algún acontecimiento específico. El viajero mantiene siempre un nexo interno con el lugar que un día conoció.... y trenza un vínculo con el nuevo destino que empieza a imaginar. La visita a cualquier lugar, cercano o lejano, tiene tres fases. En la etapa de preparación se sueña, en la del viaje se disfruta lo imprevisible y a la vuelta se reinventa la aventura..... Con los cinco sentidos alerta, anhela que la experiencia sea lo más enriquecedora posible.
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