« Second Hand | Portada del Blog | Cosas que haces quizá precisamente porque estás fuera »

Aprendiendo alemán IV: Osterhase

    martes 22.abr.2014    por Carolina Jaque    0 Comentarios

Osternhuevo

Esta Semana Santa ha venido a vernos el Osterhase. Al final esto es adaptarse o morir y, aunque he de reconocer que muchas de las tradiciones del sur de Alemania me las salto, porque son muchas pero muchas muchas, esta me ha parecido buena idea. Normalmente el conejo de Pascua viene el domingo de Pascua por la mañana y esconde huevos en el jardín o en casa, pero el nuestro llegó el miércoles a media tarde, que nos venía mucho mejor. Hace años traía sólo huevos cocidos decorados, después empezó con huevos y conejitos de chocolate y ahora trae hasta regalos. Nosotros nos hemos quedado con los huevos de chocolate, que ya me parece bastante.

Ostern 4

Una de las cosas que me ha sorprendido de estos alemanes es lo alemanes que son, lo tradicionales. Cada época del año tiene una decoración y unos platos típicos. Cuando llega el otoño se decora todo con cometas y calabazas, en Navidad se dedica muchísimo tiempo a decorar las casas, existen hasta cursos para aprender manualidades propias para cada época del año y revistas con recetas también dependiendo de la época (esto también tiene mucho que ver con consumir productos de la zona según las estaciones). En realidad puede que no sea muy distinto a España, pero si sigo poco las tradicionales españolas, las alemanas ya... Pues bien, cuando llega la Semana Santa, todo se llena de huevos, conejos y de Brezeln dulces.

Ostern 1

En los supermercados la cantidad chocolates es impresionante. Y es normal. El Osterhase tiene que poder conseguir huevos para todos los niños de Alemania. Y junto a los chocolates, huevos de plástico, pegatinas para decorarlos, pinturas especiales, libros para aprender y todo tipo de accesorios para convertir tu puerta, tu jardín y hasta tu coche en una auténtica puerta, jardín y coche alemanes en Semana Santa. A mí, como buena madrileña que está aquí de paso, todo esto me supera, así que me conformo con pedirle al conejo que nos venga a ver y tratar de darle algo de emoción a la búsqueda.

También es típico el desayuno de Semana Santa, Osterfrühstuck. En la guardería de mis hijos hacen todos los años, pero no es fácil para los padres estar de 9 a 10:30 en el cole comiendo Brezel dulce y cantando canciones. Aunque he de decir, que yo me lo he saltado siempre por estar de vacaciones. Pero eso ya se acabó y, aunque ayer estaba comiendo frente al mar, hoy ya estoy de nuevo inmersa en la rutina, en este querido Ulm que me ha recibido con temperaturas más que aceptables y sol a intervalos.

Osterhase, hasta el año que viene. 

Carolina Jaque   22.abr.2014 21:50    

0 Comentarios

Los comentarios de esta entrada están cerrados.

Haciendo el mundo pequeño

Bio Haciendo el mundo pequeño

Seguro que hoy algún español ha salido de su casa, ha dejado su barrio, sus amigos de siempre y a su familia para irse a vivir al extranjero. En 2012 fueron casi 60.000 los que hicieron las maletas. Pero ¿cómo es eso de emigrar en el siglo XXI?
Ver perfil »

Síguenos en...

Últimos comentarios