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Por qué decidir cansa: cruzar el Rubicón

    miércoles 7.sep.2011    por Natalia Martín Cantero    26 Comentarios

Cualquier decisión, ya sea sobre mudarte a otro continente o elegir el sabor del helado, puede analizarse por partes. Es lo que los psicólogos llaman “el modelo Rubicón”, en referencia al río donde César pasó una noche atormentado por las dudas: si lo cruzaba, se consideraría una invasión a Roma. Tras comerse el coco durante toda la noche, César pronunció su famosa frase (“alea iacta est”, la suerte está echada), y decidió dar el salto.

Pues bien: cruzar el Rubicón es más cansado que mantenerse en cualquiera de las orillas, según se deduce de los experimentos referidos en “Fuerza de voluntad: redescubriendo la mayor fortaleza humana”, el libro del que hablábamos en el post anterior. Es decir, te agotas más en el acto de decidir que quedándote en uno u otro lado del río, por seguir con la metáfora. No en vano, recuerda John Tierney, coautor del libro, la palabra decidir comparte su raíz etimológica con homicidio. Buena parte de la resistencia a tomar decisiones procede del miedo a renunciar a opciones. Cuando se decide, se pierde algo. Vaya.

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"Demasiadas opciones", por Cwgoodrow

Enlazando con el post anterior: cuando estás fatigado emocionalmente, te resulta más difícil llegar a soluciones de compromiso. Renunciar es una habilidad muy compleja, y una de las primeras en declinar cuando la fuerza de voluntad está bajo mínimos.

Azúcar: gasolina para el cerebro 

Tan obsesionados estaban comparando el cerebro con un ordenador, que los psicólogos olvidaron incluir una parte mundana pero esencial en la ecuación: para que la “máquina” funcione, necesita gasolina. Y esta gasolina es el azúcar, la pieza que restablece, casi como por arte de magia, la fuerza de voluntad. Cuando sus niveles son bajos, el cerebro dejar de hacer algunas cosas y comienza a hacer otras: responde a las recompensas inmediatas y pone menos atención a los proyectos a largo plazo. Un modus operandi que no conduce precisamente a decisiones acertadas.

El papel del azúcar explica por qué seguir una dieta es tan difícil incluso para quienes muestran gran fuerza de voluntad en otras lides. Es la pescadilla que se muerde la cola: para no comer, la persona a dieta necesita fuerza de voluntad. Para tener fuerza de voluntad, necesita comer. Dicho de otro modo: si tu juicio se celebra justo después de que el juez se haya despachado un dónut, tienes más probabilidades de resultar inocente.

El problema, por supuesto, es que lo que identificamos como azúcar suelen ser las guarrerías y no la fuente más constante de glucosa que procede de comidas verdaderamente nutritivas.

Los buenos “decididores” 

La buena noticia es que la habilidad de decidir bien no es un rasgo de la persona, como ser bajito o tener los ojos azules. Por el contrario. Como señala Roy F. Baumeister, el psicólogo social coautor del libro, "se trata de un estado que fluctúa. Incluso los más sabios no tomarán buenas decisiones cuando no están descansados y su nivel de glucosa es bajo”.

Las personas con mayor autocontrol son las que estructuran su vida para mantener su almacén de energía mental "lleno" y conservar fuerza de voluntad; los que establecen hábitos para eliminar el esfuerzo mental de tomar decisiones. En palabras de Tierney, usan su autocontrol no para atravesar las crisis, sino para evitarlas. Llevan el coche al mecánico antes de que se averíe; se conceden el tiempo suficente para terminar sus proyectos; van al dentista antes de que se les caigan los dientes. Y toman las grandes decisiones por la mañana. 

Y tú, ¿cuál es tu estrategia para conservar el autocontrol y evitar el "cansancio de decidir"? 

Categorías: Actualidad , Ciencia , Libros

Natalia Martín Cantero    7.sep.2011 19:25    

26 Comentarios

Esperanza Aguirre ha dicho: "No tenemos un puto dura". Hay uno en "youtube" que dice ser estudiante de Química y cuelga videos en que no dice tres palabras seguidas sin "puta" "su puta madre". Cuando se oye constantemente acaba por ser normal y se entra sin querer en cualquier sitio con la palabreja. Vi hasta una pelicula titulada "10" con "Bo Bereck" y la comedia es de un matrimonio que se separa por discutir por la palabreja...Bueno he caido en la cuenta de que esa palabra es tabú con las mujeres...
No me di cuenta hasta más tarde...Me pregunto Natalia si echaste a llorar.. Lo siento...

miércoles 21 sep 2011, 13:33

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Natalia Martín Cantero

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Este blog ha dado tanta vueltas como su autora. De Madrid a Pekín y vuelta. Hablo de bienestar integral: si lo consigues, me cuentas cómo.
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