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El cuento del gato

    lunes 21.oct.2013    por Natalia Martín Cantero    14 Comentarios

Paul Watzlawick da para mucho. A este psicólogo le debemos una historia que habla como pocas de nuestra capacidad para inflar las trivialidades y fabricarnos nuestra propia miseria. Es muy conocida, y circula en varias versiones. Esta es una de ellas:

“Un hombre quiere colgar un cuadro. Tiene clavos, pero le falta el martillo. Su vecino tiene uno, así que el hombre decide ir a su casa para pedírselo prestado. Sin embargo, en ese momento comienza a tener dudas. ´¿Y si no quiere prestarme su martillo? Ayer, cuando le saludé, se mostró un poco esquivo. Quizá tenía prisa. O quizá no le apetecía encontrarse conmigo. ¿Entonces qué hago? Nunca le traté mal, ¿quién se cree que es? Si alguien necesitase mis herramientas, no lo dudaría un momento. ¿Por qué él no hace lo mismo? Gente como él hace que la vida sea  más triste. Y estoy seguro de que imagina que dependo de él, sólo porque tiene un martillo. ¡Ya está bien!´ De modo que el hombre se dirige a casa del vecino hecho una furia, llama al timbre y, antes de que el vecino tenga oportunidad de decir buenos días, le grita: ´¿Sabes lo que te digo? ¡Que no necesito tu martillo!´”.

En casa usamos la variante del gato, en la que a un tipo que se le pincha una rueda en medio de la carretera y necesita un gato para cambiarla comienza a hacerse sus composiciones de lugar hasta llegar a similares conclusiones que el del martillo.

Hoy mismo caí en esta trampa cuando pedí hospitalidad a una amiga y, en lugar de contestar afirmativamente al instante, me dijo que tenía que consultarlo con su pareja. En cuestión de segundos ya había creado mi propia teoría: “En realidad no es tan buena amiga… si lo fuera me habría dicho que sí… la última vez que estuve en su casa no tenía la cama lista… claro, no le hace tanta gracia... seguro que prefiere que nos quedemos en otro sitio...”. Y así.  Hasta que ha llegado mi marido y me ha recordado que lo primero que hizo la primera vez que nos alojó es darnos las llaves de su casa para que fuésemos cuando lo necesitásemos. “Ya estás con el gato”, me ha dicho.

Si te fijas bien, verás lo fácil que es montarte tu propio gato. 

Elefante_foro

La creencia de que tu propia visión de la realidad es la única realidad es la más peligrosa de todas las ilusiones ~ P. Watzlawick 

 

Categorías: Ciencia

Natalia Martín Cantero   21.oct.2013 13:28    

14 Comentarios

Entonces sería como el cuento de groucho march; pero a algunos les funciona prefieren vivir así Natalia.

lunes 21 oct 2013, 13:52

Esto es lo que tiene hacer daño indiscriminadamente a las personas que se cierran y ya no vuelven a abrirse.

lunes 21 oct 2013, 14:13

No sé si alguien tiene que espetar a todo eso porque yo también tengo muchas versiones todas válidas sobre el arte de amargar la vida a terceros.Un saludo y buenos días.Ciao.

lunes 21 oct 2013, 14:40

Seres díGamoslo claro de IZQUIERDAS

lunes 21 oct 2013, 15:06

Hola, en mi casa también usamos el ejemplo del gato, y el final es todavía más agresivo que "no necesito tu gato".
En cualquier caso, gran verdad que hay que recordar a cada instante, si queremos ser felices.

lunes 21 oct 2013, 16:27

Es cierto, algunas veces caemos en esto. Estuve pensando en situaciones recientes. ¡Muy bueno! Cariños.

lunes 21 oct 2013, 16:50

Naren: sí, mi versión del Gato también es mucho más malsonante... lo he rebajado bastante. Saludos. Natalia

lunes 21 oct 2013, 17:26

Entre el temor (MIEDO) de encontrarnos con una respuesta negativa y el pernicioso habito de "inflar las trivialidades" la vida nos promete dejar al GATO como un miserable, "Ad Eternum"......y las + solidas amistades en un estado de titubeo, considerable.

Pero..

Si el resultado de nuestra gestión siempre puede ser negativo o positivo dependerá de cuanto estamos preparados para el fracaso y si somos o no capaces de aprender de nuestros errores, el periodo de tiempo que EL GATO sea un pobre infeliz....si después de una mirada crítica podemos identificar donde fallamos y logramos superar el error/fallo podemos rescatar EL GATO y dejarlo nuevamente en espera del próximo fracaso.

Por lo tanto, tener en casa un buen GATO (holgazán y perezoso) para patear y descargar las tensiones, puede ser una terapia saludable.

Y no olvidar que el felino pone su amino en armonía con las fases de la luna
y/o del contenido del porro diario
y/o del color de la píldora que se trague, antes de proceder a usarlo como pelota.

En particular en AGOSTO cuando le toca salir a vagabundear por los tejados y bares de mala muerte...

Ó ¿Ud. se refiere a este GATO? :
http://img.alibaba.com/photo/720237881/Torin_BigRed_20_Ton_Garage_Tools_Hydraulic_Bottle_Jack.jpg

miércoles 23 oct 2013, 15:42

Yo creo que nadie va a comprar el disco...

miércoles 23 oct 2013, 16:28

ni a descargárselo pirata....

miércoles 23 oct 2013, 16:41

Hola. Estuve mirando algunos comentarios de textos de Watzlawick, no lo conocía. Parece interesante el texto "¿Es real la realidad?". ¡Cariños!

jueves 24 oct 2013, 02:16

si el cuento del gato…da para mucho…no se yo si tendría la conciencia tranquila...

jueves 24 oct 2013, 09:48

El único cuento del gato que me contaran es "el gato con botas". El de las siete leguas. Este, que cueta, como una persona insegura y a la vez con mucha soberbia, anticipa acontecimientos, prejuzga y sentencia sin base, lo conocía como chiste.
La más peligrosa doctrina, es creer que tu propia visión es la única realidad absoluta, donde las ilusiones no tienen luz ni espacio en el que desarrollarse.
http://www.youtube.com/watch?v=Upnyj-5ddVg
Lacrimosa - No Blind Eyes Can See

viernes 25 oct 2013, 00:47

esta genial el cuentito

martes 25 abr 2017, 00:46

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Natalia Martín Cantero

Bio Vuelta y Vuelta

Este blog ha dado tanta vueltas como su autora. De Madrid a Pekín y vuelta. Hablo de bienestar integral: si lo consigues, me cuentas cómo.
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