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El arte de amargarse la vida (II)

    lunes 25.nov.2013    por Natalia Martín Cantero    2 Comentarios

Tan fascinante asunto como el arte de amargarse la vida requería una profundización. Así que aquí presento una primera entrega con estrategias que nos permitirán acercarnos a la cima de la desdicha sin necesidad de vivir en un lugar donde arrasan los tifones, las epidemias o las hambrunas, como sucede en buena parte del mundo (las huelgas de recogedores de basuras me temo que no cuentan).

No hace falta practicarlas todas; con emplearse a fondo en una o dos recomendaciones conseguirás amargar tu vida y de paso, la de tus semejantes, lo cual es tanto o más importante. Quizá eches de menos caminos obvios como darte a las drogas o destrozar a martillazos el coche del vecino. Se trata, sin embargo, de comportarse con sutileza, de forma que mientras atraes activamente sobre ti la desdicha puedes continuar asegurando que tú lo que realmente quieres es ser feliz.

Un plus importante cuando se alcanza la maestría en este arte de amargarse la vida es que uno se crea un aura de persona sabia, profunda y con mundo. Es importante, para ello, que las causas que te aflijan no se restrinjan a tu experiencia vital y a lo que conoces sino que abarquen a la sociedad en general. Cuanto más general, si es posible remontándose siglos atrás y galaxias lejanas, mejor. Al fin y al cabo, se trata de que no te falten motivos para ser infeliz.

Dicho lo cual, vamos allá con las primeras cuatro estrategias:

1. Practica la desgana y el aburrimiento sostenidos. Cultiva el sentimiento de que todo es predecible, de que la vida es un rollo, un interminable “Día del castor”. Ante cualquier posibilidad de aventura que se presente, muéstrate convencido de que sin duda terminará en fracaso o decepción y, por eso, no conviene siquiera intentarlo. Quéjate todo lo que puedas de lo aburrido que estás. Tu trabajo es un aburrimiento, lo mismo que tu matrimonio, tus amigos, las películas que ves, los fines de semana o tus relaciones familiares.

Un beneficio añadido de estar aburrido es que, inevitablemente, tú mismo te conviertes en un aburrimiento. Tus amigos dejarán de invitarte a fiestas, porque nadie quiere estar con “cara de palo”. Con el tiempo dejarán de llamarte. Te sentirás solo y, por tanto, más aburrido todavía. Enhorabuena: habrás conseguido amargarte.

Ejercicio: Trata de dedicar varias horas cada día a ver programas televisivos vacíos de contenido. Evita ver exposiciones, leer buena literatura, ir al cine o al teatro o mantenerte al día de lo que ocurre en el mundo.

2. Atribuye malas intenciones. ¿Recordáis el cuento del gato? Es importante que crees tu propio “cuento del gato” siempre que sea posible. Esto es: atribuye las peores intenciones a los que te rodean. Convierte cualquier comentario en apariencia inocente en un insulto contra tu persona. La premisa básica es esperar siempre lo peor de otra gente. Quizá te dijeron, cuando aprendiste a conducir, que hace falta estar atento porque en la carretera siempre es posible que el conductor de delante sea un inepto, y haga cualquier estupidez que podría costarte la vida. Aquí hay que actuar de forma similar. Si alguien te recomienda un restaurante, piensa que se está burlando de ti y de la cena que preparaste la última vez en tu casa; si te preguntan por una película, estate seguro de que quiere humillarte cuando reciba tu opinión. Cuando alguien llegue tarde a una cita, piensa que lo más probable es que sea porque no tenía ganas de verte. Es crucial no dejar espacio para las justificaciones, tipo he tenido un accidente o se me han perdido las llaves de casa. Siempre son falsas.

Ejercicio: Haz una lista con los nombres de varios amigos. Para cada uno, escribe algo que hizo o dijo en el pasado que pueda convertirse en una prueba de que su intención es amargarte la vida.

3. Actúa sólo en tu propio beneficio. Resiste la tentación de ayudar a cruzar la calle a esa viejecita, donar unos euros a los perjudicados del tifón en filipinas u ofrecerte voluntario en la asociación de padres del colegio de tus hijos. Actuar para ayudar a otros sin ninguna intención de ganancia personal es una trampa que hay que evitar a toda costa si se quiere llegar alto en el dominio del arte de amargarse la vida.

Ejercicio: Haz una lista de todas esas cosas que hiciste para ayudar a otros en el pasado, sin que esas personas respondiesen de forma similar. Piensa que todos ellos se aprovecharon de ti. También puedes listar acciones con apariencia altruista que, sin embargo, te traerían algún beneficio si las emprendieses en el futuro. Las apariencias son lo importante.

4. Estate siempre alerta y en estado de ansiedad. El optimismo hacia el futuro sólo conduce a la decepción. Es importante que te convenzas de que tarde o temprano tu matrimonio hará aguas, lo mismo que tu negocio o empleo. Tus hijos terminarán trabajando en Eurovegas o te repudiarán, tu casa terminará infestada de termitas y nada, lo que se dice nada, saldrá bien en el futuro.

Ejercicio: Investiga sobre los desastres naturales que pueden ocurrir en la zona donde vives, desde riadas hasta incendios (estamos en otoño,  es cierto, pero nunca se sabe: recuerda que siempre hay que estar preparado para lo peor). Medita sobre estas cosas al menos una hora al día.

Esta lista está basada en el artículo Los 14 hábitos de la gente altamente desdichada  

Categorías: Actualidad

Natalia Martín Cantero   25.nov.2013 17:06    

2 Comentarios

Apreciada Natalia
Como siempre no defraudas.Magnífico escrito,nada que añadir tan cierto como la vida misma.
Algo así me pasó este verano, con una persona.¿Pero vamos a ver,por qué piensas que he dicho una tontería,refiriéndome a tí?,si ni siquiera me he acordado de algo que ocurrió en el tiempo?.
Por Dios son personas que se amargan y se mosquean con la mirada.
Un saludo muy cordial.

lunes 25 nov 2013, 19:22

!Jope!, no digo que el escrito no sea bueno, pero pone un poco los pelos de punta...
Sinceramente no me quedan muchas ganas de leer los 14 hábitos de la gente altamente desdichada.
Bueno , bueno, mejor un poco de !arriba los ánimos!.
Saludos.

martes 26 nov 2013, 17:43

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Natalia Martín Cantero

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Este blog ha dado tanta vueltas como su autora. De Madrid a Pekín y vuelta. Hablo de bienestar integral: si lo consigues, me cuentas cómo.
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