« Cuando veas atún, piensa en un oso panda | Portada del Blog | Historias de fracasos: de Tarzán a U2 »

Ronald D. Siegel en Madrid

    lunes 9.jun.2014    por Natalia Martín Cantero    0 Comentarios

Cambia tus pensamientos y cambiarás el mundo. De esto habló en su reciente visita por Madrid Ronald D. Siegel, profesor de la facultad de Medicina de Harvard y uno de los gurús del mindfulness o atención plena en su versión más académica. Siegel impartía una charla sobre Mindfulness, estrés y salud en el Ateneo de Madrid. Aunque he escuchado un millón de veces este tipo de discurso, nunca me canso. No en vano, mindfulness también significa recordar. Recordar estar presente. Tan simple como difícil de llevar a la práctica. Como suelo decir, si lo consigues me cuentas cómo.  

El autor del celebrado Mindfulness y psicoterapia o El cerebro de los niños (indispensable para entender mejor a los enanos) habló en su español macarrónico y atrevido de la necesidad de estar presentes ante el dolor y las dificultades en lugar de huir a uno de tantos falsos refugios (desde el consumo compulsivo a la bebida o los videojuegos, cada uno tenemos nuestro favorito). Cuanto más nos resistamos, peor, como le pasa al Samurái del vídeo:  

Dolor x Resistencia= Sufrimiento. Esta es la fórmula que, como recordó Siegel, muestra la diferencia entre el dolor y el sufrimiento, que en el lenguaje popular se confunden a menudo. La famosa “parábola de las dos flechas” lo explica bien. La primera de estas flechas representa las cosas inevitables en esta vida, como la enfermedad, la pérdida o el envejecimiento, y terminará alcanzándonos a todos en algún momento. La segunda flecha, en cambio, es la que nos disparamos a nosotros mismos, creándonos una herida que a veces es mayor que la que causó la primera cuando, por ejemplo, nos tomamos de forma personal las desgracias habituales de la vida, o nos convertimos en víctimas. Por eso, lo importante es prestar atención y darse cuenta de qué parte del sufrimiento se debe a la situación en sí y qué parte a las historias que nos contamos en torno a lo ocurrido.

Una emoción en sí misma, sin pensamiento que la refuerce, dura unos 90 segundos, dijo Siegel. Sin embargo, demasiadas veces duran más (¡muchíiiiiisimo más!) ya que muchos somos expertos en alargarlas hasta la eternidad con pensamientos del tipo de: "Me tenía que ocurrir precisamente a mí"; "qué mala suerte"; "por qué yo"; "tenía que llover precisamente hoy", etc. Algunos disponemos de un arsenal de flechas y maneras de clavárnoslas. Y aquí es donde cobra sentido la frase con que comenzaba el post: cambia tus pensamientos y cambiarás el mundo. 

Categorías: Actualidad , Ciencia

Natalia Martín Cantero    9.jun.2014 11:44    

0 Comentarios

Esto es solo una previsualización.Su comentario aun no ha sido aprobado.

Ocupado...
Your comment could not be posted. Error type:
Su comentario ha sido publicado. Haga click aquí si desea publicar otro comentario

Las letras y números que has introducido no coinciden con los de la imagen. Por favor, inténtalo de nuevo.

Como paso final antes de publicar el comentario, introduce las letras y números que se ven en la imagen de abajo. Esto es necesario para impedir comentarios de programas automáticos.

¿No puedes leer bien esta imagen? Ver una alternativa.

Ocupado...

Mi comentario

Natalia Martín Cantero

Bio Vuelta y Vuelta

Este blog ha dado tanta vueltas como su autora. De Madrid a Pekín y vuelta. Hablo de bienestar integral: si lo consigues, me cuentas cómo.
Ver perfil »

Síguenos en...

Últimos comentarios