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La ansiedad es enemiga de la empatía

    jueves 27.ago.2015    por Natalia Martín Cantero    3 Comentarios

Cuando tengo mucha hambre me sale un monstruo de dentro que me arrastra hacia el mal. En esos momentos soy capaz de empujar a la viejecita a punto de hacerse con la última mesa en el restaurante o comerme las patatas fritas reservadas a los niños. Otros escenarios propicios para mostrar lo peor de uno mismo son los atascos de tráfico; las colas de seguridad de los aeropuertos (cuando se acerca la hora de embarque, muchos pasajeros pisarían la cabeza del de delante) o las rebajas, que algunas personas viven con una intensidad que asusta. Son ocasiones, en suma, en las que lo único que importa eres tú, y los demás no son más que un obstáculo entre ti y tu objetivo: llenar el estómago, salir del atasco, coger el avión, hacerte con el último vestido.

Como tengo gran familiaridad con este monstruo que aparece cuando tengo hambre (y en otras ocasiones que por pudor me reservo) me ha llamado la atención un nuevo estudio que relaciona la ansiedad con el egocentrismo, y muestra, por si no hubiese quedado claro todavía, lo importante de cultivar la empatía. El estudio, que contó con más de 1.300 participantes muestra que las personas con más estrés tienen más dificultades para ver las cosas desde el punto de vista de otro.

Hay muchos métodos para entrenar los músculos de la empatía, en particular para las personas que tienden a sentir ansiedad. Destacan estos tres ejercicios para el día a día:

Escucha activa. Poner más interés en las conversaciones que mantienes, para que el interlocutor perciba tu interés y comprensión. Más fácil decirlo que hacerlo, desde luego. Pero como todo, la práctica ayuda. La escucha atenta, dice la autora Rachel Naomi Remen, es la más antigua y quizá más poderosa herramienta para la curación: "A menudo es nuestra capacidad de escucha y no la sabiduría de nuestras palabras lo que produce los cambios más profundos en los otros. Nuestra escucha crea un santuario donde refugiar las partes desperdigadas de la otra persona, aquellas cosas que ha negado, que no ama, que devalúa, Aquello que está escondido". 

Identidad compartida. Pensar en alguien muy diferente a nosotros y tratar de imaginar todo lo que tenemos en común. Esto ayuda a percibir a la persona que tenemos enfrente como un individuo que sufre y padece, exactamente igual a nosotros, no como miembro abstracto de un grupo.

Estar presente. Llevar la atención en la respiración ayuda a instalarse en el momento presente, y actuar desde ahí. 

Post relacionado: ¿Empatía o simpatía?

Si quieres mostrar empatía –que no simpatía, una respuesta totalmente diferente– no digas nada que comience por “por lo menos”. Esta es la regla de oro. Como en este diálogo imaginario: 

 A: “Me han roto la luna del coche y se han llevado el portátil con todos mis documentos”

 B: “Por lo menos no te han robado el coche”.

 

Natalia Martín Cantero   27.ago.2015 09:14    

3 Comentarios

Este fin de semana espero ponerme al día....unos días en la gran manzana en diplomado de IT te dejan seco....mucho sueño, algo de hambre y muchas dudas.... y esto de la empatía me interesa
por 3 mil razones egoístas, pero me interesa....Ver en el METRO a mis iguales inmersos en los más profundos recovecos del "smartphone?" me deja con frío en el sistema muscular de la empatía y me recuerdo de una hoguera de salud que ocurrió en el Metro de Copenhague (2012/Mayo) ...donde hasta el más profundo caso de circuitería ególatra, se derrite...en la mirada de 3 segundos que desde su vehículo, nos regala una rubia asombrada + unos compases breves y suaves.

https://www.youtube.com/watch?v=wGw01YDxh_o

sábado 29 ago 2015, 00:45

Estimado Lobo,

Gracias por la atención. Espero que haya tenido una buena estancia en la Gran Manzana. Viendo el enlace que recomienda me he acordado de un post antiguo que muestra algo similar:

http://blog.rtve.es/vueltayvuelta/2009/11/do-re-mi.html

Un saludo,
Natalia

lunes 31 ago 2015, 11:10

sin duda, es la misma llamarada que enciende el "sistema muscular de la empatía"...
parece que solo vive en el norte...muy al norte.....
sí las traemos al sur, seguro que se quedan a vivir....
depende de nosotros.

ps. al terminar 1 semestre de actividades, no presenciales, culmina en un periodo de actividades agotadoras...(por lo denso y exigente...) y vale la pena cambiar unos días de vacaciones y compartir con la tribu un paseo por la capital REAL del imperio.

lunes 31 ago 2015, 13:17

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Natalia Martín Cantero

Bio Vuelta y Vuelta

Este blog ha dado tanta vueltas como su autora. De Madrid a Pekín y vuelta. Hablo de bienestar integral: si lo consigues, me cuentas cómo.
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